En algunas zonas, los perros suelen deambular sin etiquetas y sin microchips, lo que dificulta a las autoridades realizar un seguimiento de qué perros han sido vacunados contra la rabia. Una nueva aplicación puede ayudar a identificar a cada perro mediante tecnología de reconocimiento facial.

La aplicación, que actualmente está siendo desarrollada por científicos de la Universidad Estatal de Washington, es una versión mejorada de una aplicación desarrollada por la empresa canadiense PiPMyPet para identificar mascotas perdidas.

La idea básica es que cuando un perro recibe su vacuna inicial, un teléfono inteligente toma una foto de su cara y la ingresa en una base de datos a través de una aplicación, junto con información como la edad, el color de la piel y el sexo del animal. Cuando el personal veterinario regrese posteriormente a la misma área, tomarán fotografías policiales de cada perro que encuentren.

Si la aplicación encuentra una coincidencia cercana en la base de datos, notifica al usuario. Luego, los usuarios pueden determinar si un perro vacunado en la base de datos es el que están evaluando. La tecnología ha sido probada en las zonas rurales del norte de Tanzania.

Un equipo de vacunación visitó nueve pueblos de la región, vacunó y fotografió a 1.420 perros en clínicas móviles. Todas las fotos se ingresan en la base de datos de la aplicación. Veinte de las fotografías se consideraron inutilizables, lo que dejó un total de 1.400 perros disponibles.

Posteriormente, otro equipo de validación visitó los mismos pueblos, donde evaluaron 720 perros a través de la aplicación sin saber qué perros habían sido vacunados e ingresados ​​en la base de datos. Asimismo, no todas las fotografías cumplieron con los requisitos del estudio: se rechazaron 161 fotografías, quedando 534.

Sin embargo, utilizando estas imágenes, la aplicación permitió al equipo de verificación identificar correctamente el 76,2% de los perros vacunados y el 98,9% de los perros no vacunados. Como parte del estudio, las identidades de los animales se verificaron mediante microchips RFID implantados debajo de la piel cuando fueron vacunados.

Actualmente, los científicos están optimizando el proceso de registro de perros de la aplicación para reducir la cantidad de fotografías rechazadas. También planean integrar una base de datos en línea en la aplicación para que pueda usarse sin conexión a Internet.

El científico principal, el profesor asociado Felix Lankester, dijo: "Uno de los principales problemas que enfrentamos al realizar vacunaciones masivas es tratar de identificar qué perros han sido vacunados y cuáles no. Por ejemplo, los microchips son demasiado costosos para lograr la escala requerida para eliminar la rabia, y los dueños pueden quitar los collares. Desarrollamos esta aplicación para ver si el reconocimiento facial podría funcionar, y es muy prometedora para ayudarnos a lograr este objetivo".

Recientemente se publicó un artículo sobre la investigación en la revista Scientific Reports.