El 14 de septiembre de 2024, el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA observó que el sol liberó una poderosa llamarada solar. La llamarada fue clasificada como X4.5 y alcanzó su punto máximo a las 11:29 a.m., hora del este. La calificación X representa la llamarada más intensa y el número proporciona más información sobre su intensidad. Las ráfagas de alta energía de esta intensidad pueden dañar los sistemas de comunicación, las redes eléctricas y las señales de navegación, lo que plantea enormes riesgos para las naves espaciales y los astronautas.
Las llamaradas solares son poderosos pulsos de radiación del sol que pueden observarse como puntos brillantes en la superficie de la estrella. Estos eventos son causados por la liberación repentina de energía magnética almacenada en la atmósfera del sol. Las erupciones solares varían en intensidad y tienen distintos impactos en la Tierra, que van desde interferir con las visualizaciones del cielo polar hasta perturbar gravemente los sistemas de comunicaciones y navegación.
Las erupciones solares se dividen en cinco categorías principales según su brillo de rayos X: A, B, C, M y X: cada categoría se divide a su vez en los niveles 1 a 9, lo que ayuda a cuantificar su intensidad con mayor precisión. Sin embargo, la intensidad de las llamaradas de Clase X puede exceder este nivel, lo que indica que la llamarada es particularmente poderosa y puede desencadenar una serie de tormentas geomagnéticas y pulsos de radiación, causando daños potenciales a los satélites y astronautas.
El Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA es una misión dedicada a observar el sol y sus diversas actividades. SDO se lanzó el 11 de febrero de 2010, como parte del programa Living with the Stars (LWS) de la NASA, cuyo objetivo es comprender las causas de los cambios en el sol y su impacto en la Tierra. El objetivo principal de SDO es monitorear el impacto del sol en la Tierra y el espacio cercano a la Tierra mediante el estudio de la atmósfera solar en múltiples longitudes de onda.
Proporciona imágenes de alta resolución del Sol en 13 longitudes de onda diferentes, cada una de las cuales destaca aspectos de la actividad solar como llamaradas, manchas solares y campos magnéticos. Esta gran cantidad de datos ayuda a los científicos a mejorar los pronósticos del clima espacial para ayudar a proteger los satélites y otras tecnologías espaciales.
Compilado de /scitechdaily