Google escanea las aplicaciones instaladas en el dispositivo a través del mecanismo de protección Google PlayProtect y desactiva activamente o incluso desinstala automáticamente la aplicación cuando se detecta una aplicación maliciosa (por ejemplo, se ha desactivado durante la noche). Este mecanismo de protección también realizará un escaneo automático cuando los usuarios descarguen e instalen aplicaciones. Si se encuentra un comportamiento malicioso, se bloqueará la instalación de la aplicación, lo que a veces resulta incómodo para los usuarios realizar una descarga lateral.

Desde una perspectiva de seguridad, Google no debería permitir a los usuarios instalar aplicaciones que hayan sido detectadas como maliciosas, pero después de todo, el teléfono pertenece al usuario y el control debe estar en manos del usuario, por lo que ahora Google ha ideado una solución más comprometida.

Este compromiso es algo similar al enfoque de algunos programas de seguridad de escritorio: los usuarios pueden desactivar temporalmente Google Play Protect para instalar varias aplicaciones, ya sean dañinas o no.

Google Play Protect se reiniciará automáticamente al día siguiente en lugar de desactivarse permanentemente. Luego, el mecanismo de protección puede continuar volviendo a escanear las aplicaciones instaladas por el usuario y mostrar recordatorios emergentes cuando se encuentran aplicaciones maliciosas.

Por tanto, esta nueva mejora puede resultar muy buena para algunos usuarios, especialmente aquellos que descargan e instalan diversas aplicaciones con frecuencia. Sin embargo, cabe señalar que la instalación de aplicaciones de fuentes desconocidas puede provocar el envenenamiento del teléfono y afectar la seguridad.

Se espera que esta mejora se lance en algún momento en el futuro y se actualice automáticamente a través de Google Play. Los usuarios que hayan instalado Google Play y los componentes relacionados recibirán recordatorios posteriores.