En los Ghats occidentales de la India, los investigadores están explorando cómo los bosques tropicales responden al calentamiento global trepando a árboles altos y colocando sensores en sus hojas. El estudio, el primer análisis detallado de la exposición acumulativa al calor en árboles tropicales, muestra que los árboles pueden estar en mejor forma de lo que pensaban los científicos.

Las temperaturas de verano en la región suelen superar los 37 grados centígrados y se espera que aumenten unos 4 grados centígrados en los próximos 60 años. Las temperaturas de las hojas suelen ser más altas que las del aire circundante. Cuando la temperatura supera los 46,7 grados centígrados, el mecanismo de fotosíntesis se apaga, provocando que el árbol no pueda obtener la energía que necesita. Muchos árboles tropicales han experimentado temperaturas que exceden este límite.

El estudio encontró que si bien el calor representa una amenaza para los árboles, la clave es la duración de la exposición al calor. Los investigadores monitorearon las hojas de 12 especies de árboles diferentes durante cuatro meses en una plantación de 6 hectáreas. Aunque los sensores a menudo eran arrancados por fuertes vientos e incluso dañados por animales salvajes, los datos mostraron que las palas superaron la temperatura crítica durante menos de 10 minutos en un solo día.

Los análisis de laboratorio muestran que el rango de temperatura crítico para los árboles en la región es de 43,4 a 45,5 grados Celsius, ligeramente por debajo del promedio mundial. Si bien 30 minutos de exposición sostenida a estas temperaturas pueden dañar permanentemente las hojas, el tiempo de exposición real más corto sugiere que la eficiencia fotosintética de los árboles no disminuirá significativamente.

Este estudio proporciona información importante sobre cómo responden los bosques tropicales al cambio climático. Aunque el proceso de investigación es un desafío, los científicos esperan revelar aún más el impacto de las altas temperaturas en los árboles mediante el uso de sensores de temperatura en más ecosistemas de todo el mundo. Esta investigación no sólo ayuda a proteger los ecosistemas forestales, sino que también proporciona una nueva perspectiva sobre la lucha contra el calentamiento global.