Según los informes,El físico nuclear Liu Chang dejó recientemente la Universidad de Princeton, donde había trabajado durante muchos años, y regresó a su alma mater, la Universidad de Pekín. Esta medida volvió a generar preocupación por la ola de científicos chinos que regresan a China.La información pública muestra que Liu Chang recibió una licenciatura de la Facultad de Física de la Universidad de Pekín en julio de 2011 y un doctorado en física del plasma del Departamento de Astrofísica de la Universidad de Princeton en febrero de 2017.
Desde marzo de 2017 hasta enero de 2025, realizó investigaciones en el Laboratorio de Física del Plasma de Princeton.En febrero de 2025, se incorporó oficialmente a la Facultad de Física de la Universidad de Pekín como profesor asistente en el Instituto de Física de Iones Pesados.
Los principales campos de investigación de Liu Chang son la física del plasma y la fusión nuclear, centrándose en los problemas físicos de los electrones escapados y otras partículas de alta energía en dispositivos de fusión por confinamiento magnético.Incluyendo el fenómeno de ruptura en dispositivos tokamak, los mecanismos de generación y disipación de electrones escapados y el desarrollo de códigos de simulación numérica de alto rendimiento.
El Instituto de Física de Iones Pesados de la Facultad de Física de la Universidad de Pekín declaró que Liu Chang planea continuar realizando investigaciones aplicadas y de vanguardia en física del plasma y diseñar soluciones confiables para mitigar la ruptura y los electrones escapados para los dispositivos de fusión nuclear de próxima generación.
En los últimos años, cada vez más científicos chino-estadounidenses han optado por abandonar Estados Unidos y regresar a China para continuar sus carreras de investigación científica. Ya sea Chen Jing en el campo de la informática, Hu Yijuan en bioestadística, Wang Zhonglin en nanotecnología o Sun Shaocong, un experto en investigación del cáncer, su regreso no sólo marca un punto de inflexión en sus carreras personales, sino que también pone de relieve el ascenso de China en la competencia tecnológica global.