Durante décadas, los médicos han utilizado una técnica no quirúrgica llamada litotricia extracorpórea por ondas de choque (ESWL) para romper los cálculos renales y poder excretarlos en la orina. En pocas palabras, el método consiste en someter las piedras a pulsos de ondas sonoras externas de alta intensidad. Aunque el paciente no necesita cirugía, a menudo es necesaria sedación o incluso anestesia porque los intensos pulsos de sonido pueden causar dolor al paciente.
Además, la cirugía debe realizarse en una sala especializada y utilizando un equipamiento considerable. Además, los pulsos pueden dañar el tejido sano cerca del cálculo renal. Aquí es donde entra en juego el nuevo tratamiento "Lithovortex".
Y ahora, el tratamiento de los cálculos renales pronto podría ser más rápido, más fácil y más seguro. Los científicos han ideado un método que utiliza los llamados "haces de vórtice acústicos" para separar piedras de forma no invasiva.
El tratamiento, desarrollado actualmente por científicos de la Universitat Politècnica de València de España y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de España, utiliza una máquina portátil para generar ondas de ultrasonido arremolinadas llamadas haces de vórtice acústico.
Estos rayos no inciden directamente en la piedra como los pulsos ESWL, sino que giran alrededor de la piedra como un tornado. Durante la rotación, ejercen fuerzas de corte sobre las piedras, provocando su desintegración.
Es importante destacar que, debido a que el tratamiento con haz de vórtice es extremadamente eficiente, su intensidad es solo la mitad que la de los pulsos utilizados en ESWL, y solo toma la mitad del tiempo para completar el tratamiento. Esto significa que los pacientes no necesitan ser sedados, el riesgo de daño tisular es mínimo y el procedimiento se puede realizar de forma ambulatoria.
La máquina, que aún se encuentra en la etapa de prototipo, utiliza un brazo robótico para generar corrientes parásitas generadas por una serie de transductores piezoeléctricos. Está guiado por un sistema de imágenes adjunto.
Está previsto que el sistema Lithovortex se valide en modelos animales el próximo año.