Boston Dynamics publicó el último vídeo de demostración de su robot eléctrico Atlas, que puede gatear, correr y realizar saltos tipo Thomas, demostrando su asombrosa flexibilidad y movimientos antropomórficos, que han atraído una amplia atención.Detrás de esta manifestación, es inseparable la ayuda de la institución de inteligencia artificial RAI Institute. Las dos partes colaboraron para desarrollar una estrategia de formación avanzada basada en la captura de movimiento y el aprendizaje por refuerzo.

A diferencia del pasado, esta vez los movimientos de Atlas no están preprogramados, sino que se implementan mediante captura de movimiento y aprendizaje de IA.Los actores reales se ponen trajes de captura de movimiento y completan diversas acciones. Estos datos de acción luego se ingresan en el sistema Atlas, que el algoritmo de IA aprende e imita.

Para acelerar el proceso de aprendizaje de Atlas, el Instituto RAI utiliza un simulador impulsado por un motor de física. El simulador puede generar datos de entrenamiento masivos y simular varios escenarios de acción, lo que permite que Atlas se entrene de manera eficiente en un entorno virtual.

Los datos de entrenamiento para cada acción provienen de aproximadamente 150 millones de ejecuciones en simuladores.Estas "habilidades" dominadas en el mundo virtual se pueden transferir directamente al robot Atlas físico sin capacitación adicional, lo que mejora en gran medida la eficiencia de la capacitación.

El año pasado, Boston Dynamics lanzó el vídeo "Adiós, Atlas Hidráulico", anunciando oficialmente el retiro de Atlas, el robot humanoide bípedo accionado hidráulicamente que desarrolló. El cambio del accionamiento hidráulico al totalmente eléctrico es un paso importante hacia la aplicación práctica del robot Atlas.

Los sistemas eléctricos tienen muchas ventajas sobre los sistemas hidráulicos: son más silenciosos, responden mejor y son más fáciles de mantener.Esto también permite un control de movimiento más preciso, lo cual es crucial para tareas que requieren alta precisión y agilidad. Además, los sistemas eléctricos son más eficientes energéticamente y respetuosos con el medio ambiente, lo que ayuda a reducir los costes operativos y el impacto medioambiental.