Samsung ha anunciado planes para lograr grandes avances en la industria automotriz con tecnologías de próxima generación como LPDDR5x, GDDR7 y AutoSSD. En el "Foro de Inversores 2023" celebrado en Hong Kong, Samsung Electronics reveló que la compañía planea establecer su posición dominante en el mercado de memorias para automóviles en los próximos años. La compañía espera apuntar al segmento de rápido crecimiento de la "conducción autónoma", donde los componentes del vehículo, como la memoria y otras tecnologías, desempeñan un papel crucial en la funcionalidad de un producto.
Samsung cree que el mercado del automóvil tiene potencial para una enorme recuperación económica, impulsada por el auge de la inteligencia artificial. Se informa que el tamaño actual del mercado de semiconductores para sistemas automotrices es de 50 mil millones de dólares estadounidenses y se espera que la tasa de crecimiento anual promedio alcance el 17% en los próximos cinco años (2023-2028), superando los campos de la telefonía móvil (6%) y la informática de alto rendimiento (12%). Números como ese significan negocios para las empresas, especialmente para Samsung porque tienen soluciones tanto de semiconductores como de memoria, lo que les da una ventaja sobre otras empresas.
Para satisfacer las necesidades informáticas de la industria automotriz "inspirada en inteligencia artificial", Samsung planea lanzar una nueva variante de su vanguardista memoria LPDDR5X, que se rumorea que tiene la mitad de tamaño pero ofrece un rendimiento un 20% mejor. El chip de memoria actualizado tiene una capacidad que oscila entre 2 GB y 24 GB, una velocidad de hasta 68 GB/s, un ancho de banda de 8,5 Gbps por canal y un paquete 561FBGA, que es muy adecuado para aplicaciones industriales a gran escala.
Además de la nueva tecnología de memoria, el gigante surcoreano también planea lanzar una unidad de estado sólido (SSD) extraíble para automóviles el próximo año, que mejorará principalmente la eficiencia de los datos mediante la implementación de la virtualización del almacenamiento, de modo que una única SSD pueda dividirse para su uso en múltiples SoC, lo que hará que las actualizaciones de rendimiento sean más convenientes. Se rumorea que la capacidad de las unidades de estado sólido para automóviles es de 512 GB a 4 TB y la velocidad llega a 6,5 GB/s. Podrían cambiar las reglas del juego para los vehículos autónomos, especialmente en el contexto de la conducción asistida y autónoma.
Finalmente, la compañía revisó una vez más el desarrollo del tipo de memoria GDDR7, afirmando que puede desempeñar un papel muy importante para lograr niveles más altos de conducción autónoma. Se espera que GDDR7 tenga un ancho de banda de 32 Gbps por canal y una gran velocidad de transmisión de datos de 128 GB/s.
Samsung está desempeñando un papel clave en la transición hacia las capacidades de próxima generación, y la compañía actualmente apunta a dominar la industria de la conducción autónoma para 2025, principalmente a través de avances en su cartera de memoria y almacenamiento.