El juez federal de Texas, Reed O'Connor, anunció el viernes que el 28 de agosto se llevará a cabo una audiencia sobre el acuerdo penal alcanzado entre el Departamento de Justicia y Boeing Co. (BA.US). El acuerdo, de aprobarse, protegería al gigante aeroespacial de ser demandado por dos accidentes del 737 MAX, pero ha enfrentado una fuerte oposición de las familias de las víctimas.

Según los términos del acuerdo, Boeing se declaró culpable el año pasado de un cargo penal de fraude por engañar a los reguladores estadounidenses sobre un sistema de control de vuelo crítico para el 737 MAX. A cambio, el Departamento de Justicia acordó levantar la supervisión de Boeing por parte del organismo de control independiente en un plazo de tres años. Este acuerdo ha causado controversia: dos accidentes aéreos que involucraron a Lion Air de Indonesia en 2018 y a Etiopía Airlines en 2019 mataron a un total de 346 personas. Algunos miembros de la familia creyeron que el acuerdo "no era de interés público" y acusaron a Boeing de no asumir plenamente sus responsabilidades.
El juez O'Connor declaró específicamente en el calendario de audiencias que escucharía declaraciones de todas las partes sobre "si es razonable desestimar los cargos". Vale la pena señalar que en 2023 caracterizó los crímenes de Boeing como "el crimen corporativo más mortífero en la historia de Estados Unidos". En esta audiencia, los familiares de las víctimas solicitaron al tribunal que se niegue a aprobar el acuerdo. Si el Ministerio de Justicia insiste en retirar el caso, se debería nombrar un fiscal especial para continuar buscando la rendición de cuentas.
Los acuerdos financieros muestran que Boeing pagará un acuerdo total de 1.100 millones de dólares, de los cuales 243,6 millones de dólares son una nueva multa, 444,5 millones de dólares se inyectarán en el fondo para víctimas de accidentes aéreos y los fondos restantes se utilizarán para fortalecer el sistema de cumplimiento y seguridad. El Departamento de Justicia enfatizó que la gran mayoría de las familias han recibido "miles de millones de dólares" en compensación a través de demandas civiles, pero no se ha revelado el monto exacto de compensación para cada familia de la víctima.
Boeing insiste en que la supervivencia de los cargos penales debe ser decidida por el poder ejecutivo y que los tribunales no tienen poder para intervenir. Detrás de este juego legal se refleja el complejo equilibrio entre la responsabilidad corporativa, la supervisión judicial y los derechos de las víctimas. A medida que se acerque la audiencia, si Boeing puede escapar completamente de la responsabilidad penal se convertirá en un punto de referencia importante para la regulación de la seguridad de la aviación global.