Recientemente, la Universidad de Fudan anunció queEl "sensor de IA táctil y visual adaptativo" de alta precisión y bajo costo desarrollado independientemente por el equipo del Trusted Embodied Intelligence Research Institute de la Universidad de Fudan hizo su debut público en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) de 2025.

La Universidad de Fudan afirmó que con la aparición de la tecnología visual y táctil, cada vez es posible que los robots tengan sentido del tacto, resolviendo el problema de la precisión operativa de la "última milla".

Se entiende que la investigación y el desarrollo nacionales de robots corporeizados tienen canales visuales relativamente completos, pero aún falta la tecnología táctil para la inteligencia corporeizada.

En el pasado, la tecnología de detección basada en señales de presión era un canal sensorial único. Sin embargo, para superar el cuello de botella de las capacidades operativas, la próxima generación de robots incorporados debe tener capacidades de detección táctil multidimensional similares a las de la piel humana.

El desacoplamiento de fuerzas multidimensionales es un problema mecánico clásico y también es una dificultad en la industria de la inteligencia incorporada.

El tacto forzado es el canal sensorial más importante en la interacción entre las máquinas y el entorno. Sin embargo, los robots encarnados actualmente carecen de canales de fuerza táctil no visuales a nivel sensorial.

Frente a interacciones ambientales complejas, la descomposición de los vectores es una cuestión técnica desafiante.

Para resolver este problema, la pequeña cámara del equipo integrada en la capa sensora juega un papel clave.

Cuando la superficie se expone a una fuerza, las partículas de la capa sensora se desplazarán.Luego, la cámara captura la información de deformación de la fuerza y, con la ayuda de la potencia informática de la IA, las señales táctiles complejas se pueden convertir en datos visuales de alta dimensión, y estas señales visuales se pueden traducir con precisión en información de distribución de fuerza, logrando un desacoplamiento preciso multidimensional de la fuerza.

El sensor es extremadamente sensible, alcanza 40.000 puntos de detección por centímetro cuadrado y tiene una resolución espacial ultraalta.

Según los informes, el umbral mínimo de percepción de la piel de la punta de los dedos humanos está aproximadamente entre 0,1 N y 0,2 N.

En contraste,El "sensor de IA visual y táctil adaptativo" desarrollado por un equipo de la Universidad de Fudan tiene un límite de sensibilidad 10 veces mayor que el del cuerpo humano.

Como resultado, esta tecnología tiene potencial de aplicación en industrias como el procesamiento de precisión, el ensamblaje electrónico y la clasificación de alta precisión.

Según la demostración, el sensor de IA visual y táctil adaptativo desarrollado por la Universidad de Fudan puede recoger tofu, patatas fritas y gelatina.