Desde que los dinosaurios no aviares se extinguieron hace 66 millones de años, los mamíferos han evolucionado de forma independiente al menos en 12 ocasiones, a partir de hormigas ytermitaUna forma especializada de alimento. Este descubrimiento, publicado en la revista Evolution por un equipo de investigación de la Universidad de Bonn en Alemania, revela el profundo impacto de los insectos sociales en la evolución de los mamíferos.

En las selvas tropicales de América Central y del Sur, el peso combinado de hormigas y termitas supera al de todos los demás insectos, mamíferos, anfibios y aves combinados; A nivel mundial, el peso total de las termitas es incluso 10 veces mayor que el de los mamíferos salvajes. Esta biomasa masiva impulsó a los mamíferos a desarrollar repetidamente adaptaciones para comer hormigas, como lenguas largas y pegajosas, dientes vestigiales y extremidades anteriores fuertes. Al analizar los datos dietéticos de casi 4.100 especies de mamíferos, el equipo de investigación descubrió que los antívoros aparecieron muchas veces después del final del Cretácico y abarcaban tres grupos principales de mamíferos, incluidos los marsupiales y los monotremas ovíparos.
Este fenómeno se llama evolución convergente, similar a cómo los crustáceos evolucionaron de forma independiente estructuras corporales parecidas a las de un cangrejo varias veces. Pero la velocidad de evolución del antívoro de los mamíferos es aún más alarmante: la "crabificación" de los crustáceos abarcó cientos de millones de años y evolucionó de forma independiente sólo 5 veces, mientras que el antívoro de los mamíferos evolucionó de forma independiente al menos 12 veces en 66 millones de años. El estudio también encontró que comer hormigas es un camino evolutivo casi irreversible, y solo un tipo de mamífero, la musaraña elefante de orejas cortas, ha abandonado este hábito alimentario.
El auge de la evolución del oso hormiguero está vinculado a la explosión de hormigas y termitas que siguió a la extinción de los dinosaurios. Su proporción aumentó del 1% al 45%, posiblemente relacionado con la expansión de las plantas con flores. Al mismo tiempo, las termitas desarrollaron grandes colonias de nidos, proporcionando una fuente estable de alimento para los osos hormigueros.
Esta tendencia también puede haber influido en la evolución de los insectos sociales. Ante la presión de los depredadores mamíferos, las hormigas y las termitas pueden desarrollar colonias de mayor tamaño o mecanismos de defensa más fuertes. Las investigaciones muestran que la evolución continúa empujando a los mamíferos hacia especies que se alimentan de hormigas, lo que significa que las hormigas y las termitas enfrentarán desafíos de supervivencia a largo plazo.