Desde que el Telescopio Espacial James Webb (JWST) de la NASA fue puesto en observación en 2022, ha descubierto cientos de misteriosos "pequeños puntos rojos" en el universo temprano. Estos cuerpos celestes existieron dentro de los primeros mil millones de años después del nacimiento del universo. Son pequeños y extremadamente brillantes, y difíciles de explicar mediante las teorías tradicionales. Las últimas investigaciones muestran que pueden ser masas gigantes de gas impulsadas por agujeros negros, con un volumen mayor que el del sistema solar. La fuente de energía no es la fusión nuclear, sino los agujeros negros.

Las observaciones del JWST muestran que estas manchas rojas son extremadamente pequeñas, menos del 2% del diámetro de la Vía Láctea, pero su brillo no puede explicarse únicamente por la densa disposición de las estrellas. Los astrónomos especulan que su núcleo puede ser un agujero negro supermasivo rodeado por una densa capa de gas. La radiación del agujero negro calienta el gas y hace que brille como una estrella. La capa de gas también absorbe rayos X y ultravioleta de alta energía, lo que le confiere un espectro rojo único.

Astrónomos de la Universidad de Princeton en Estados Unidos y del Instituto Max Planck de Astronomía en Alemania creen que estas "estrellas de agujeros negros" pueden ser un vínculo clave en la evolución de las galaxias y ayudar a explicar el rápido crecimiento de los agujeros negros supermasivos. Un modelo teórico de la Universidad de Colorado, Boulder, respalda aún más esta opinión. Se cree que después del colapso de las estrellas gigantes del universo primitivo, sus gases exteriores pueden envolver agujeros negros recién nacidos, formando "cuasi-estrellas" luminosas.

Un equipo de la Universidad de Tsinghua en China también descubrió objetos celestes similares en una región del universo a sólo 2.500 millones de años luz de la Tierra, lo que proporciona nuevas pistas para la investigación. Se espera que las observaciones posteriores con el Telescopio Espacial Hubble revelen más detalles.

Si se confirma este descubrimiento, será un gran avance para JWST y abrirá una nueva perspectiva para comprender el crecimiento de los agujeros negros y la evolución de las galaxias.