Una nueva investigación sugiere que comer alimentos que contienen proteína animal no aumenta las posibilidades de muerte e incluso puede brindar cierta protección contra la muerte relacionada con el cáncer. Los hallazgos, publicados en la revista Applied Physiology, Nutrition and Metabolism, se basan en un análisis de datos de casi 16.000 adultos mayores de 19 años que participaron en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHAMES III).

Los investigadores observaron la ingesta de proteínas animales y vegetales de los sujetos y compararon estos patrones con su riesgo de morir de cáncer, enfermedades cardíacas u otras causas. Los resultados mostraron que una mayor ingesta de proteína animal no aumentaba el riesgo de muerte. En cambio, los datos mostraron una disminución pequeña pero significativa en las muertes relacionadas con el cáncer entre las personas que consumían más proteína animal.

"Existe mucha confusión acerca de las proteínas: cuánta comer, qué tipo comer y qué significa para la salud a largo plazo. Este estudio arroja más luz sobre estos conceptos, lo cual es fundamental para cualquiera que intente tomar decisiones dietéticas informadas basadas en evidencia", explicó Stuart Phillips, profesor y presidente del Departamento de Kinesiología de la Universidad McMaster, quien dirigió el estudio.

Para garantizar resultados confiables, el equipo utilizó métodos estadísticos avanzados, incluidos los métodos del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) y los modelos multivariados de cadena de Markov Monte Carlo (MCMC), para estimar la ingesta dietética a largo plazo y minimizar el error de medición.

"Nuestro análisis tuvo que utilizar los métodos estándar de oro más rigurosos para evaluar la ingesta diaria y el riesgo de mortalidad. Estos métodos nos permiten tener en cuenta las fluctuaciones en la ingesta diaria de proteínas y reflejar con mayor precisión los hábitos dietéticos a largo plazo", dijo Phillips.

Los investigadores no encontraron asociación entre la proteína total, la proteína animal o la proteína vegetal y el riesgo de mortalidad por todas las causas, enfermedades cardiovasculares o cáncer. Los resultados se mantuvieron consistentes cuando se incluyeron en el análisis proteínas vegetales y animales, lo que sugiere que las proteínas vegetales tienen un impacto mínimo en la mortalidad por cáncer, mientras que las proteínas animales pueden tener un efecto ligeramente protector.

Los estudios observacionales como este no pueden probar causa y efecto, pero son valiosos para identificar patrones y asociaciones en grandes poblaciones. Combinados con décadas de evidencia de ensayos clínicos, estos hallazgos respaldan la inclusión de proteína animal en patrones dietéticos saludables.

"Cuando se consideran los datos observacionales y los estudios clínicos como este, queda claro que tanto los alimentos con proteínas animales como vegetales son beneficiosos para la salud y la longevidad", afirmó el investigador principal Yanni Papanikolaou, presidente de Estrategias Nutricionales.

Compilado de /scitechdaily