Los investigadores del City College han utilizado diamantes para crear los medios de almacenamiento de datos permanentes del futuro. Se pueden escribir la asombrosa cantidad de 25 GB de datos por pulgada cuadrada, lo que tiene el potencial de cambiar la forma en que almacenamos y accedemos a la información digital.
Los físicos del City College de Nueva York están convirtiendo los diamantes en un tesoro escondido de almacenamiento de datos moderno. Un estudio publicado en Nature Nanotechnology destaca la investigación dirigida por Richard G. Monge y Tom Delord.
El secreto está en el llamado "centro de color" del diamante. Son pequeñas imperfecciones donde faltan átomos, creando puntos que absorben la luz. "Esto significa que podemos almacenar muchas imágenes diferentes del mismo lugar en el diamante usando láseres de colores ligeramente diferentes para almacenar información diferente en diferentes átomos en el mismo punto microscópico", explicó Tom Delord, asociado postdoctoral en CCNY.
Normalmente, el almacenamiento de datos ópticos encuentra una barrera llamada límite de difracción, una barrera física que impide que los datos se escriban demasiado juntos. El enfoque del CCNY evita claramente este problema. Al ajustar el color (o longitud de onda) de la luz utilizada, pueden acercar los centros de diferentes colores, lo que permite almacenar más datos en un espacio pequeño.
Esta no es sólo una técnica de configurar y olvidar. Los datos escritos en estos defectos de diamante se pueden borrar y reescribir repetidamente. Drode dijo que la nueva tecnología permite a su equipo escribir y leer pequeños fragmentos de datos a nivel molecular "con precisión de un solo átomo". El equipo logró una densidad de datos de 25 GB por pulgada cuadrada; imagine almacenar el contenido de un disco Blu-ray completo en un espacio más pequeño que un sello postal.
El trabajo del equipo de UCLA con diamantes es parte de una tendencia más amplia que explora materiales no tradicionales para el almacenamiento de datos. Por ejemplo, Project Silica de Microsoft está experimentando con el uso de vidrio de cuarzo para soluciones de almacenamiento en la nube. Aprovechar la durabilidad del vidrio para almacenar datos podría ayudar a preservar grandes cantidades de datos digitales durante siglos.
Esto tendría un impacto enorme y, si bien el uso de diamantes puede parecer un asunto costoso, los diamantes cultivados en laboratorio tienen el potencial de hacer que esta tecnología sea comercialmente aceptable. Si este enfoque se puede aplicar a otros materiales o a condiciones de temperatura ambiente, podría revolucionar el juego de la informática y el almacenamiento digital. Imagine un diamante que no sólo brilla en su dedo, sino que también alberga una biblioteca de libros, fotografías y más.
Asimismo, otro gran avance en el almacenamiento de datos es el desarrollo de la nanomemoria cerámica. Se espera que esta tecnología revolucione la industria del almacenamiento de 500 mil millones de dólares, utilizando materiales avanzados para almacenar datos de una manera más compacta, duradera y energéticamente eficiente.