La empresa estadounidense de exploración espacial Blue Origin ganó el pasado viernes un importante contrato de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y será la encargada de enviar el VIPER (Lunar Polar Exploration Rover) a la Luna. Esto no sólo demuestra la confianza de la NASA en el módulo de aterrizaje Blue Moon y en la futura exploración lunar de la humanidad, sino que también da nueva vida al proyecto VIPER.

Anteriormente, la NASA archivó el plan de aterrizaje del rover VIPER el año pasado debido a retrasos en el proyecto y sobrecostos. Pero la firma de este contrato significa que se espera que la sonda VIPER finalmente ponga un pie en la superficie lunar.

Según el acuerdo, Blue Origin transportará VIPER (nombre completo: Volatile Polar Exploration Rover) a través de su versión no tripulada del módulo de aterrizaje Blue Moon Mk1. Por otra parte, la NASA ha adjudicado a Blue Origin un contrato para un módulo de aterrizaje tripulado para el programa Artemis, pero ese programa no es el mismo que esta misión.

El contrato adjudicado por la NASA a Blue Origin pertenece al proyecto Commercial Lunar Payload Services (CLPS), con un valor total de aproximadamente 190 millones de dólares. El objetivo de aterrizaje "Blue Moon" Mk1 se encuentra cerca del polo sur de la luna. Los científicos especulan que esta zona contiene una gran cantidad de hielo de agua. VIPER se desplazará a la zona local para perforar y verificar la hipótesis de la existencia de hielo de agua.

Esta decisión también permitió a VIPER despedirse de un largo período de incertidumbre. Ya en 2020, la NASA seleccionó a Astrobotic, una empresa con sede en Pittsburgh, para transportar VIPER a través de su módulo de aterrizaje Griffin, con un contrato inicial valorado en 199 millones de dólares. Sin embargo, debido a retrasos tanto en el rover como en el módulo de aterrizaje, la NASA anunció en julio de 2024 que cancelaría el proyecto VIPER debido al aumento de los costos, aunque gran parte del hardware ya había sido fabricado.

La cancelación provocó críticas de los legisladores y de la comunidad científica. Un mes después, la NASA solicitó propuestas de empresas estadounidenses, buscando permitir que los vehículos de exploración existentes siguieran participando en misiones lunares sin aumentar los gastos gubernamentales adicionales.

Para Blue Origin, esta victoria significa mucho. Este contrato traerá la primera misión científica importante al módulo de aterrizaje de carga "Blue Moon" y determina el momento específico del lanzamiento: finales de 2027. Además, se trata del fuerte apoyo de la NASA a las ambiciones lunares de Blue Origin, además del contrato de alunizaje tripulado.

El rover VIPER es similar en tamaño a un carrito de golf y se espera que trabaje en la superficie lunar durante unos 100 días, realizando exploración y perforación móviles y mapeando la distribución del hielo de agua. El rover está equipado con un conjunto de instrumentos, incluido un taladro y tres espectrómetros, que pueden detectar agua, hidrógeno y otros minerales.

Los descubrimientos relevantes son fundamentales para los futuros objetivos científicos de la NASA y la realización de una presencia humana a largo plazo en la Luna. Un paso clave será extraer recursos localmente en la Luna, en lugar de transportarlos desde la Tierra. Los científicos esperan que en el futuro los recursos del hielo lunar puedan utilizarse para producir agua potable, oxígeno e incluso propulsor para cohetes.