Un niño de 13 años en Nueva Zelanda fue llevado al hospital con un dolor abdominal que duró cuatro días. Un examen reveló que hace una semana se había tragado entre 80 y 100 imanes de alta potencia. Los rayos X mostraron que los imanes habían sido conectados en cuatro largas cadenas en diferentes partes de sus intestinos, un caso descrito por el personal médico como uno de los casos más raros de ingestión de cuerpos extraños.

Estos imanes de neodimio con un diámetro de 5 mm y un espesor de 2 mm fueron adquiridos por el niño a través de una plataforma online. Después del incidente, el niño se sometió a una cirugía mayor para retirar los imanes y finalmente le extirparon parte de los intestinos, antes de ser dado de alta del hospital apenas ocho días después.

Alex Sims, profesor de la Universidad de Auckland, señala: "Como muestra este caso, tragar pequeños imanes de alta potencia puede poner en peligro la vida. Estos imanes se venden normalmente como juguetes de mesa. Debido a sus colores brillantes y formas cambiantes, atraen la atención de los niños y pueden provocar que se los traguen fácilmente".

De hecho, no es raro que los niños se traguen imanes. En 2024, un niño de ocho años murió debido a una obstrucción intestinal provocada por la ingestión de un montón de pequeñas bolas magnéticas. A principios de este año, otro niño de siete años también fue trasladado de urgencia al hospital después de tragarse un imán del juego de mesa Kluster. El año pasado, 44 ​​niños en Australia fueron hospitalizados después de tragar imanes. Tragar un imán generalmente no causa daños graves, pero varios imanes pueden atraerse entre sí en el cuerpo, provocando compresión y daño al tejido. En casos graves, puede provocar perforación intestinal e incluso poner en peligro la vida.

En este caso, el equipo de investigación destacó especialmente que, además de los peligros que suponen los propios imanes, los canales de compra online también exponen a los niños a un mayor riesgo. Nueva Zelanda ha prohibido la venta de este tipo de imanes, pero los niños aún pueden comprarlos fácilmente a través de plataformas como Temu. Ekant Veer, profesor de la Universidad de Canterbury, advirtió a los padres que deben prestar mucha atención al comportamiento de compras online de sus hijos y evitar que las redes sociales y las tendencias de Internet lleven a los menores a comprar artículos potencialmente peligrosos.

Aunque en los últimos años se han producido casos relacionados con frecuencia, la ingestión de imanes por parte de niños no es nada nuevo. Ya en 2013, aparecieron en revistas médicas informes de un niño de tres años que requirió cirugía de emergencia después de tragar una bola magnética. Según los investigadores, los productos magnéticos se han desarrollado rápidamente en los últimos 25 años y la fuerza magnética de los imanes de neodimio, hierro y boro de tierras raras es de 10 a 20 veces mayor que la de los imanes de ferrita tradicionales. A medida que se abrieron patentes y avanzaron las técnicas de fabricación, Internet impulsó la adopción generalizada de productos de consumo magnéticos, incluidos juguetes de mesa, bloques de construcción para niños y accesorios.

Los expertos señalan que si se ingiere un solo imán, normalmente no se producirán complicaciones graves, pero la fuerte fuerza magnética entre varios imanes puede penetrar la pared intestinal y provocar necrosis tisular o incluso perforación. Este nuevo caso demuestra una vez más los peligros ocultos que plantean los imanes de alta resistencia, convirtiendo lo que originalmente era un problema de "riesgo moderado" de ingestión de cuerpos extraños en una emergencia común y fatal.

Conclusiones y recomendaciones: Los imanes de alta resistencia inevitablemente seguirán existiendo como juguetes, pero mientras se evite que los niños los traguen, el riesgo de sufrir lesiones graves que pongan en peligro la vida se puede reducir a cero.