El 28 de octubre, el presidente estadounidense Trump anunció un plan para invertir 10 mil millones de dólares en la construcción de fábricas en Estados Unidos. Además, el gobierno estadounidense reveló que Toyota está avanzando en planes para "revertir la importación" de automóviles fabricados en Estados Unidos a Japón. En un discurso a bordo del USS George Washington en Yokosuka, Trump dijo: "Escuché del primer ministro Takaichi Sanae que Toyota invertirá más de 10 mil millones de dólares para construir fábricas de automóviles en Estados Unidos" y pidió al personal militar que "compre Toyota".


Sin embargo, el jefe de asuntos exteriores de Toyota, Hiroyuki Ueda, negó la inversión de 10 mil millones de dólares en una conferencia de prensa el día 29, diciendo: "No hemos mencionado específicamente ningún plan para invertir 10 mil millones de dólares en los Estados Unidos en los próximos años". Especuló que "la cifra de 10 mil millones de dólares puede haber aparecido porque la cantidad de inversión durante la primera administración Trump fue aproximadamente la misma".

Detalles sobre el programa de importación inversa

La Casa Blanca afirmó en un documento publicado el día 28 que Toyota "tiene planes de exportar automóviles fabricados en Estados Unidos a Japón y abrir su red de ventas en Japón a los fabricantes de automóviles estadounidenses".

Toyota dijo que "continuará las discusiones internas" sobre las importaciones inversas.

El plan se posiciona como una de las medidas para reducir el déficit comercial de Estados Unidos con Japón y es parte del acuerdo del gobierno japonés para invertir y prestar 550 mil millones de dólares a Estados Unidos.