La Comisión Europea está intensificando sus acciones para presionar a los estados miembros para que eliminen gradualmente los equipos de los gigantes tecnológicos chinos Huawei y ZTE en 5G y redes de próxima generación para mejorar la seguridad de las redes de telecomunicaciones europeas. Según Bloomberg, citando fuentes anónimas, la Comisión Europea recomendó que los estados miembros dejen de utilizar tecnología de proveedores de "alto riesgo" como Huawei y ZTE a partir de 2020. Actualmente, la vicepresidenta de la Comisión, Henna Virkkunen, está presionando para que la recomendación se convierta en ley.

Los informes indican que la propuesta de Virkkunen impulsará a los países de la UE a seguir más estrictamente las directrices de seguridad de la Comisión Europea. Si las recomendaciones pertinentes se convierten en regulaciones legalmente vinculantes, los estados miembros podrían enfrentarse a procedimientos de infracción e incluso sanciones financieras en el futuro si ignoran las nuevas regulaciones. Además, Virkkunen también está considerando restringir la participación de los proveedores chinos en la construcción de redes europeas de fibra óptica para coordinarse con el plan general para acelerar el despliegue de banda ancha.
Huawei y ZTE aún no se han pronunciado al respecto.
La medida es parte de los esfuerzos de la UE para limitar la influencia de China en infraestructura crítica en medio de relaciones tensas con China, la segunda economía más grande del mundo. El año pasado, el principal funcionario de seguridad de Alemania dijo que el país prohibiría el uso de componentes clave de ZTE y Huawei en el núcleo de las redes 5G a partir de 2026. Finlandia también planea ampliar su prohibición de equipos Huawei en aplicaciones de redes 5G en el futuro cercano.
En los últimos años, Estados Unidos también ha persuadido activamente a los aliados europeos, incluidos el Reino Unido y Suecia, para que restrinjan o prohíban los equipos de Huawei debido a la preocupación de que Beijing pueda utilizarlos para realizar ciberespionaje o interferir con servicios de comunicaciones clave.