Tesla planea comenzar la producción de baterías en su fábrica en las afueras de Berlín a partir de 2027. Según los informes, la única fábrica europea de automóviles eléctricos de Elon Musk se está preparando para alcanzar una capacidad de producción de baterías de hasta 8 gigavatios hora por año. Esta medida cambiará el modelo actual en el que los componentes se fabrican en Alemania pero las baterías terminadas deben importarse de Estados Unidos. Según la capacidad de producción prevista, podrá satisfacer la demanda de montaje anual de 130.000 vehículos eléctricos.

La expansión de la producción de Tesla coincide con el ajuste por parte de la UE de su política de promoción de la electrificación. Después de meses de presión por parte de la industria, la Comisión Europea ha decidido relajar las regulaciones relevantes originalmente programadas para prohibir la venta de vehículos de combustible nuevo a partir de 2035, brindando mayor flexibilidad a las empresas automotrices en la transición al transporte de energía limpia. Tesla está aprovechando esta tendencia para aumentar su huella de fabricación en Europa.

Para que la línea de producción de baterías alcance su máxima producción, Tesla planea invertir nueve cifras en la fábrica para mejorar la infraestructura existente. Desde que en 2022 se puso en funcionamiento la fábrica de vehículos eléctricos de Greenheide, Tesla ha invertido en ella miles de millones de euros.

Tesla reveló que "si las condiciones son propicias", toda la cadena de la industria de las baterías podría concentrarse en la base de Greenheide en el futuro. Sin embargo, la producción europea de baterías se enfrenta actualmente a una feroz competencia de los fabricantes chinos y estadounidenses, lo que dificulta la rentabilidad, y Europa todavía está por detrás de China en términos de construcción de capacidad de producción de baterías a gran escala.

Vale la pena señalar que el negocio europeo de Tesla se enfrenta a múltiples desafíos: retrasos en las actualizaciones de la línea de productos, la postura política de Musk que causa controversia (incluido el apoyo al partido de extrema derecha Alternativa para Alemania de Alemania y su participación en la administración Trump) y desacuerdos con los reguladores europeos sobre el posicionamiento promocional de su sistema de “conducción totalmente autónoma” (FSD). Los factores anteriores han provocado una caída de las ventas europeas de Tesla.