El Telescopio Espacial Hubble de la Agencia Espacial Europea y la NASA capturaron recientemente una sorprendente imagen del universo: en la Gran Nube de Magallanes, a unos 160.000 años luz de la Tierra, una violenta actividad de nacimiento de estrellas está iluminando las nubes de gas que impregnan el espacio interestelar, perfilando una impresionante escena de "vivero estelar".

Centrándose en una pequeña región de la famosa región de formación estelar N159 en la Gran Nube de Magallanes, la nueva imagen complementa otra imagen reciente del mismo campo estelar y ofrece a los astrónomos una nueva mirada a esta fábrica estelar activa. En la imagen, una gran cantidad de nubes densas y de baja temperatura de gas hidrógeno giran en círculos y se superponen entre sí, formando estructuras de crestas, áreas huecas y filamentos luminosos. En lo profundo de estas espesas nubes, las estrellas recién nacidas se iluminan silenciosamente. La radiación de alta energía que liberan excita el gas hidrógeno circundante para que brille, mostrando un color rojo intenso y profundo, "delineando" la estructura del gas.

Las regiones más brillantes de la imagen marcan cúmulos de estrellas jóvenes masivas y calientes. Estas estrellas expulsan intensa radiación y vientos estelares, impactando el material interestelar circundante hacia afuera, empujando a las nubes de gas a redistribuirse, creando burbujas circulares y cavidades huecas, convirtiéndose en evidencia directa del proceso de retroalimentación estelar. En primer plano, algunas nubes más oscuras están iluminadas por nuevas estrellas detrás de ellas y sus contornos son particularmente claros. La composición general forma una imagen dinámica de la interacción entre las estrellas y el medio interestelar, mostrando cómo las estrellas nacen en nubes de gas y remodelan constantemente su entorno original.

Como una de las nubes de formación estelar más grandes de la Gran Nube de Magallanes, la escala general de N159 excede con creces la cobertura de esta imagen. Aunque Hubble solo capturó un área pequeña, el complejo completo de formación estelar abarca más de 150 años luz, lo que resalta la magnitud de la formación estelar en esta galaxia enana cercana. La propia Gran Nube de Magallanes es el miembro más grande de las galaxias compañeras que orbitan la Vía Láctea y proporciona un importante laboratorio para estudiar la formación, evolución y retroalimentación estelar en galaxias cercanas.

Compilado de /ScitechDaily