Microsoft anunció recientemente que está considerando adoptar un diseño de sistema de permisos de aplicaciones similar al macOS de Apple. En el futuro, sólo se permitirá la ejecución de forma predeterminada de aplicaciones y controladores con firmas correctas, algo que aún se encuentra en la etapa experimental.Por supuesto, los usuarios avanzados o los desarrolladores de Windows pueden optar por desactivar esta función de seguridad.
Durante décadas, Windows ha luchado por encontrar un equilibrio entre apertura y seguridad. Su mayor ventaja siempre ha sido su flexibilidad, pero también hace que el sistema sea más vulnerable a ataques de malware.
Recientemente, Microsoft admitió en su sitio web oficial que este equilibrio se ha inclinado seriamente en la dirección equivocada.
El ingeniero de plataformas Windows, Logan Iyer, admitió que cada vez es más común encontrar aplicaciones desconocidas de terceros que sobrescriben la configuración del sistema, agregan software innecesario, instalan componentes en segundo plano o modifican el comportamiento central de Windows sin consentimiento explícito.
Logan Iyer dijo que Windows 11 endurecerá los requisitos para la ejecución del programa y verificará activamente la integridad y firma del software durante el tiempo de ejecución.
Si una aplicación, servicio en segundo plano o controlador no cumple con los estándares de confianza requeridos, no se ejecutará a menos que el usuario incluya el programa en la lista blanca y lo permita explícitamente.
