Un jurado de Texas dictaminó el jueves que Apple no infringió ninguna patente propiedad de Optis Wireless. El fallo marca una gran victoria para Apple en su larga batalla legal contra una compañía conocida como "troll de patentes", evitando exitosamente daños que podrían ascender a cientos de millones de dólares. Según Reuters, el jurado concluyó que Apple no infringió ninguna de las cinco patentes de tecnología LTE reclamadas por Optis cuando presentó una demanda en 2019.

Esta demanda ha estado llena de giros y vueltas. Optis Wireless ganó inicialmente un juicio en 2020, cuando un jurado otorgó a Apple 506 millones de dólares en daños y perjuicios. Sin embargo, el veredicto fue posteriormente anulado después de que Apple apeló, argumentando que el jurado no entendió completamente los principios de concesión de licencias de patentes "justos, razonables y no discriminatorios" (FRAND) al calcular los daños. Un segundo juicio posterior en 2021 recalculó el monto de la compensación en 300 millones de dólares, pero Apple apeló nuevamente y el Tribunal de Apelación una vez más anuló el veredicto porque el tribunal de distrito dio instrucciones incorrectas al jurado.
Esta es la tercera batalla judicial entre las dos partes y el resultado final es que Apple gana sin pagar ninguna tarifa a Optis. En una declaración a Reuters, Apple dijo que agradeció al jurado por su tiempo y se alegró de que rechazaran las falsas acusaciones de Optis. Apple señaló con severidad en el comunicado: "Optis no fabrica ningún producto y su único negocio es demandar a las empresas. Han utilizado este método contra Apple muchas veces en un intento de obtener una compensación exorbitante".
Aunque el juicio terminó a favor de Apple, la batalla legal no parece haber terminado del todo. Es probable que Optis apele el fallo y lleve el caso de nuevo al Tribunal de Apelaciones. Además, Apple y Optis también tienen una disputa legal similar en el Reino Unido. El tribunal británico había condenado previamente a Apple a pagar 502 millones de dólares. Apple apeló esto y la Corte Suprema británica planea escuchar el caso en junio de 2026.