Según el último informe científico, la Tierra se acerca al "punto sin retorno" del cambio climático más rápido de lo esperado. Los científicos advierten que una vez que se cruce este umbral, el calentamiento global entrará en un estado de control, los humanos no podrán revertir la situación y la Tierra podría quedar encerrada en un estado "infernal" de "tierra de invernadero".

Los investigadores dicen que el calentamiento global continuo podría desencadenar una serie de puntos de inflexión climáticos, desencadenando reacciones en cadena y ciclos de retroalimentación. Este círculo vicioso hará que las temperaturas globales aumenten mucho más allá de los 2 a 3 grados Celsius previstos actualmente, hundiendo a la Tierra en un patrón climático nuevo y extremadamente cálido. Este entorno climático será completamente diferente del clima templado que ha nutrido a la civilización humana durante los últimos 11.000 años.

La temperatura media mundial actual está sólo 1,3 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, pero las condiciones meteorológicas extremas ya han cobrado un alto precio en vidas y propiedades en todo el mundo. Los científicos dijeron la semana pasada que los sistemas económicos y sociales existentes "dejarían de existir" si las temperaturas aumentaran entre 3 y 4 grados centígrados. Una vez que entre en el modo "tierra de invernadero", la situación será aún más catastrófica que esto.

El Dr. Christopher Wolf, miembro del equipo de investigación y de la Asociación Estadounidense de Investigación de Ecosistemas Terrestres, destacó que actualmente existe una falta generalizada de conciencia entre el público y los círculos políticos sobre los riesgos de cruzar este "punto sin retorno". Su equipo también incluye al profesor Johan Rockström del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático en Alemania y al profesor Hans Joachim Schellnhuber del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados en Austria.

La razón por la que los científicos emitieron una advertencia tan severa es que una vez que la Tierra esté en el camino hacia un "estado de invernadero", incluso si las emisiones de carbono se reducen significativamente en el futuro, es posible que no pueda revertir el proceso de colapso climático. Si bien los desafíos que supone reducir drásticamente la quema de combustibles fósiles de forma inmediata son enormes, es la única manera de evitar una catástrofe. Dado que es difícil predecir exactamente cuándo se desencadenarán los puntos de inflexión climáticos, tomar medidas preventivas se ha vuelto crucial.