El bloqueo de la tecnología de semiconductores de Estados Unidos contra China nunca se ha relajado, e incluso podría endurecerse. Recientemente, un grupo de legisladores estadounidenses escribió al Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, y al Secretario de Comercio, Howard Lutnick, pidiendo que se fortalezcan las restricciones a las exportaciones de equipos de fabricación de obleas con chips (WFE) de China. Incluso quieren restringir la venta de casi todos los equipos de fabricación de chips a China, excepto aquellos que pueden fabricarse en el país.
Los legisladores también pidieron a Estados Unidos que trabaje con sus aliados para garantizar que implementen prohibiciones de exportación similares contra China.
Actualmente, las empresas estadounidenses necesitan obtener una licencia de exportación para exportar equipos WFE a China, incluidos chips lógicos de proceso de 14 nm/16 nm, chips de memoria DRAM de proceso de nivel de 18 nm y chips de memoria flash 3D NAND de más de 128 capas.
Sin embargo, empresas de otros países fuera de Estados Unidos pueden exportar estos equipos a entidades en China que no produzcan nominalmente los productos semiconductores mencionados anteriormente.
Los legisladores estadounidenses creen que ahoraHay "lagunas" en la política de control de China contra China, porque algunos equipos clave producidos por compañías no estadounidenses, incluyendo fotolitografía avanzada, grabado de precisión y otros equipos, sólo estarán restringidos cuando se exporten a entidades chinas específicas y pueden ser eludidos por completo.
También les preocupa que China pueda obtener piezas y componentes relevantes, que no sólo puedan usarse para mantener los equipos existentes, sino que incluso puedan usarse para ingeniería inversa. Por lo tanto, es necesario fortalecer el control de las exportaciones de piezas y componentes e impedir estrictamente que China desarrolle sustituciones locales.
Además, los servicios de mantenimiento de equipos WFE también son áreas que requieren un control más estricto.
La carta concluía: "La ventana para garantizar el dominio de los semiconductores de Estados Unidos se está reduciendo. Debemos estar dispuestos a cooperar para garantizar que nuestros mecanismos de control de exportaciones puedan afrontar este desafío".
