Para hacer frente a la amenaza cada vez más grave de los ataques con aviones no tripulados marítimos, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de EE. UU. (DARPA) anunció oficialmente una cooperación con Raytheon para promover conjuntamente un proyecto de defensa llamado "Pulling Guard". El proyecto tiene como objetivo desarrollar una plataforma remolcada que siga a los buques comerciales para proporcionar a los buques comerciales y logísticos que carecen de capacidades de autodefensa la capacidad de detectar y contrarrestar ataques con drones.

En los últimos años, el entorno de seguridad al que se enfrenta la industria naviera mundial ha cambiado significativamente. En el Mar Negro, debido al uso frecuente por parte de Ucrania de drones aéreos y marítimos para interferir con el transporte marítimo ruso, los buques mercantes que pasaban se vieron obligados a navegar cerca de la costa sur de Türkiye para evitar quedar atrapados en la zona de fuego cruzado. Amenazas similares con drones se han extendido al Mar Rojo, el Estrecho de Ormuz e incluso el Mar Báltico. Ante este desafío, las capacidades de escolta de las armadas de varios países parecen estar al límite y no pueden brindar una protección integral a todos los buques mercantes. Armar directamente barcos comerciales o instalar conjuntos de sensores en ellos no sólo enfrenta obstáculos legales y políticos, sino también enormes dificultades en cuanto a costos de modificación y programación. Los desvíos y retrasos en las rutas resultantes han provocado que los costos de envío y las primas de seguros se disparen a nivel mundial.
Para abordar este problema, el concepto "Towed Guardian" propuesto por DARPA proporciona una solución innovadora que no requiere modificación del propio barco comercial. El sistema consta de una plataforma remolcada semiautomática que se despliega en el agua detrás del barco anfitrión. Los componentes principales del sistema incluyen un dron atado y un conjunto de sensores electroópticos/infrarrojos (EO/IR) de alto rendimiento. Como una "torre de vigilancia" lanzada al aire, el dron atado utiliza su ventaja de visión a gran altitud y datos de sensores para identificar con precisión amenazas potenciales.

En términos de modo de operación, el sistema no es completamente autónomo, sino que adopta un método de control "humano en el circuito". Un operador remoto puede monitorear múltiples unidades Tow Guard simultáneamente y tener la última palabra al lanzar un ataque. Aunque DARPA aún no ha revelado claramente el tipo específico de armas de contramedida, se espera que el sistema tenga la capacidad de resistir interferencias de la red y puede estar equipado con sistemas de guerra electrónica, armas de energía dirigida o misiles interceptores.
Actualmente, el proyecto Tow Defender se encuentra en la primera de dos fases clave de desarrollo. Durante los próximos 18 meses, el equipo de I+D se centrará en el desarrollo de plataformas, la integración de sensores y la optimización del software del sistema mediante interacciones simuladas. La siguiente segunda fase entrará en la fase de prueba con fuego real, cuando se llevará a cabo una demostración de interceptación de proceso completo que incluye lanzadores de combate. Colin Whelan, presidente de la división de tecnología avanzada de Raytheon, dijo que el proyecto integrará sus tecnologías maduras en los campos de comando y control y detección de alto rendimiento para proporcionar una solución de seguridad escalable y rentable para el transporte marítimo comercial en áreas de alto riesgo como el Mar Rojo.