Google planea probar ajustar la forma en que muestra los resultados de búsqueda para ciertas categorías en Europa en respuesta a que los reguladores de la UE lo acusaron de violar la Ley de Mercados Digitales (DMA) el año pasado. Según Reuters, este ajuste afectará primero a la presentación de resultados en escenarios de búsqueda vertical como hoteles, vuelos, restaurantes y transporte.
En el futuro, cuando los usuarios busquen en estas áreas, será más probable que vean los servicios de la competencia de Google más arriba en la página, en lugar de los productos propios de Google, como Google Flights, que siempre han tenido prioridad. Google espera que el cambio se implemente "en toda Europa", comenzando con los resultados relacionados con el alojamiento y luego expandiéndose a vuelos y otros servicios.

Esta medida aborda directamente una de las cuestiones centrales señaladas por la Comisión Europea en sus acciones de aplicación anteriores: la tendencia de Google a favorecer sus propios servicios en los resultados de búsqueda, lo que se considera un comportamiento excluyente y anticompetitivo. El año pasado, la Unión Europea determinó que Google violó la Ley del Mercado Digital, que está diseñada para frenar la competencia desleal entre las grandes empresas de tecnología. La ley se aplica a gigantes tecnológicos como Google, Apple y Microsoft. Según las regulaciones de la DMA, las empresas que no cumplan pueden recibir una multa de hasta el 10% de sus ingresos anuales globales, lo que significa que si Google continúa adhiriéndose a sus prácticas originales, puede enfrentar el riesgo de sanciones económicas de miles de millones de euros.
Antes de que se intensificara la presión regulatoria, Google se había resistido a las solicitudes de reorganizar sus resultados de búsqueda. Oliver Bethell, jefe de competencia de Google, argumentó en un artículo publicado en LinkedIn el año pasado que después de los primeros ajustes en los resultados de búsqueda requeridos por los reguladores, los usuarios europeos tardarían más en encontrar información y podrían pagar precios más altos por bienes y servicios. Sin embargo, a medida que la DMA se implementó oficialmente y entró en la etapa de ejecución, si Google no realiza ajustes más sustanciales a nivel de producto, el riesgo de multas enormes se acerca cada vez más, lo que también lo lleva a hacer nuevas concesiones en su estrategia de clasificación de búsqueda.
Actualmente, Google no ha revelado públicamente la implementación más detallada de esta reorganización de los resultados de búsqueda, como cómo cambiará el peso específico del algoritmo de clasificación y de qué forma se presentarán los servicios de la competencia. Sin embargo, desde la perspectiva de que "los servicios autónomos ya no están en la cima por defecto y los servicios competitivos ganan una posición más alta", este ajuste puede convertirse en un cambio estructural importante en la ecología de los motores de búsqueda en el mercado europeo impulsado por DMA. Para las plataformas de servicios de terceros que durante mucho tiempo han dependido del tráfico de Google, este cambio se considera una oportunidad para ganar exposición y romper el "bloqueo de tráfico". Para Google, es un juego pasivo de búsqueda de un delicado equilibrio entre la presión regulatoria y la experiencia del producto.