La administración Trump ha instituido reglas estrictas para los contratos civiles de IA, exigiendo a las compañías de IA que permitan "cualquier uso legal" de sus modelos, una medida que se produce en medio de un enfrentamiento entre el Pentágono y Anthropic.

Los proyectos de nuevas directrices gubernamentales vistos por los medios estipulan que las empresas de inteligencia artificial que deseen hacer negocios con el gobierno deben otorgar a los Estados Unidos una licencia irrevocable para utilizar los sistemas de las empresas para todos los fines legales.
La guía emitida por la Administración de Servicios Generales de EE. UU. (GSA) se aplicará a los contratos civiles y es parte de los esfuerzos para fortalecer la adquisición de servicios de inteligencia artificial a nivel gubernamental. Una persona familiarizada con el asunto dijo que el enfoque es similar en principio a las medidas que el Pentágono está considerando para contratos militares.
Los nuevos términos se redactaron en los últimos meses, apenas una semana después de que el Departamento de Defensa de Estados Unidos dijera que rompería un contrato de 200 millones de dólares con Anthropic. La razón es que la compañía de inteligencia artificial se niega a permitir que el Pentágono tenga total discreción en el uso de la tecnología, citando preocupaciones sobre la vigilancia interna y las armas autónomas letales.
La Casa Blanca también calificó a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro.
La startup, valorada en 380 mil millones de dólares, argumentó que su poderosa tecnología podría usarse para vigilancia masiva doméstica si se permitieran "todos los usos legales", y presionó para que se redactaran disposiciones específicas para brindar salvaguardias.