Un nuevo estudio publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society examinó más de 6.000 exoplanetas actualmente conocidos y finalmente identificó 45 "mundos similares a la Tierra" que son los más prometedores para albergar vida. Todos están ubicados en la zona habitable de sus respectivas estrellas y, en teoría, pueden contener agua líquida.

El equipo de investigación también enumeró 24 planetas candidatos adicionales bajo el modelo más conservador de "zona habitable tridimensional" para explorar si es probable que los planetas sigan siendo habitables en condiciones límite de temperaturas extremadamente altas o temperaturas extremadamente bajas.
Estos objetivos se asemejan vívidamente a los destinos de la nave espacial real "Proyecto Hail Mary": si los humanos realmente quieren realizar expediciones a galaxias exteriores para salvar la Tierra, estos planetas son actualmente la primera lista de opciones dignas de "apostar". Los planetas seleccionados incluyen planetas "potencialmente habitables" bien conocidos, como Proxima Centauri b, TRAPPIST-1 d/e/f/g y Kepler-186f, así como objetivos emergentes como TOI-715 b que no eran populares anteriormente pero que están relativamente cerca de la Tierra en términos de flujo de radiación, tamaño del planeta y posición orbital.

El equipo de investigación utilizó como núcleo de la selección "similar a la Tierra": se dio prioridad a los planetas rocosos, la órbita alrededor de la estrella debería caer en la "zona Ricitos de Oro" (ni demasiado caliente ni demasiado fría) y se tuvo en cuenta el tipo de estrella, la intensidad de la radiación y si el planeta es adecuado para observaciones atmosféricas utilizando métodos como el tránsito o la velocidad radial. Entre ellos, el autor considera que TRAPPIST-1 d/e/f/g y LHS 1140 b, que se encuentra a unos 48 años luz de la Tierra, son los más dignos de inversión. Si pueden mantener una atmósfera lo suficientemente espesa, existe la esperanza de que pueda existir agua líquida en la superficie durante mucho tiempo.


El estudio también proporciona una "hoja de ruta" para las observaciones de seguimiento, señalando que el telescopio espacial James Webb, el telescopio espacial Nancy Grace Roman cuyo lanzamiento está previsto para 2027, y el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (ELT) serán herramientas clave para detectar las atmósferas de estos planetas y buscar signos químicos de vida en los próximos doce años. Los investigadores enfatizaron que esta lista no significa que "ya exista vida" en estos planetas. En cambio, establece una "lista de objetivos" con la máxima prioridad para la búsqueda de vida extraterrestre, dados los limitados recursos de observación de la humanidad, reduciendo en gran medida el alcance de la detección uno por uno de más de 6.000 exoplanetas.