Un usuario de la tarjeta gráfica Inno3D GeForce RTX 4090 iChill encontró un método de manejo inesperado al solicitar el servicio posventa. De hecho, el fabricante sugirió que desmontara la tarjeta gráfica y reemplazara la grasa de silicona en lugar de aceptar RMA directamente.El usuario dijo que esta RTX 4090 se había usado normalmente durante dos años, pero en las últimas dos semanas comenzó a experimentar problemas como pantalla negra y fallas inesperadas cuando estaba completamente cargada. En casos graves, era necesario un reinicio forzado para recuperarse.
El usuario revisó los cables y la fuente de alimentación y confirmó que no se han realizado operaciones de overclocking y que el controlador es la última versión, pero la falla aún ocurre con frecuencia.

Luego, el usuario se puso en contacto con Inno3D para solicitar el servicio posventa, pero el fabricante le exigió que presentara la solicitud a través del canal de compras (minorista). El usuario afirmó que la garantía de dos años del minorista había caducado, pero a Inno3D todavía le quedaba un año de garantía.
Inno3D insistió en pasar por canales minoristas y luego dio una sugerencia sorprendente: permitir a los usuarios desmontar la tarjeta gráfica y reemplazar la grasa de silicona en la GPU.
Esta sugerencia significaba que el usuario debía arrancar la etiqueta de garantía, y era muy probable que la operación de extracción de la tarjeta invalidara la garantía. El usuario rechazó esta opción alegando que el riesgo de retirada de la tarjeta era alto y no se podía garantizar el efecto.

Además, el informe de prueba OCCT del usuario mostró que la tarjeta gráfica tuvo una gran cantidad de errores unos minutos antes de que la temperatura alcanzara el valor crítico, lo que apunta a problemas a nivel de hardware en lugar de una disipación de calor insuficiente.
Después de algunas negociaciones, Inno3D finalmente aceptó la solicitud de posventa del usuario.
