Las últimas observaciones realizadas por astrónomos muestran que la composición elemental de un exoplaneta gigante llamado WASP-189b en su atmósfera es muy consistente con la de su estrella madre, proporcionando la primera evidencia directa de una hipótesis central sobre cómo se forman y evolucionan los planetas. Este logro se considera un hito importante en el campo de la astrobiología.

Por primera vez, el equipo de investigación detectó simultáneamente magnesio y silicio gaseosos en la atmósfera de un exoplaneta y utilizó esto para comparar la proporción de abundancia química del planeta y su estrella madre. Las observaciones fueron realizadas por el Telescopio Gemini Sur en Chile, parte del Observatorio Internacional Gemini, financiado en parte por la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. (NSF) y operado a través de NOIRLab.
El planeta objetivo WASP-189b está a casi 320 años luz de la Tierra y está ubicado en la constelación de Libra. Es un tipo de exoplaneta conocido como "Júpiter ultracaliente". Estos planetas orbitan muy cerca de sus estrellas y las temperaturas de su superficie son lo suficientemente altas como para vaporizar elementos formadores de rocas como el magnesio (Mg), el silicio (Si) y el hierro (Fe). Por tanto, proporcionan las condiciones ideales para analizar la composición química de la atmósfera mediante técnicas de espectroscopia de alta resolución.
La investigación fue dirigida por el estudiante graduado de la Universidad Estatal de Arizona, Jorge Antonio Sánchez. El equipo utilizó el espectrómetro de rejilla de imágenes infrarrojas de alta resolución IGRINS instalado en el telescopio Gemini Sur para realizar mediciones precisas de la atmósfera de WASP-189b. Los datos instrumentales muestran que la proporción de magnesio a silicio en la atmósfera del planeta es muy consistente con la de su estrella madre.
Este resultado proporciona el primer apoyo observacional directo a una inferencia clave que existe desde hace mucho tiempo en las teorías de formación de planetas: los planetas nacen en discos protoplanetarios alrededor de estrellas jóvenes. El gas y el polvo en el disco protoplanetario se originan en la misma nube interestelar colapsada que la estrella, por lo que los dos deberían "reflejarse" entre sí en términos de composición química general. Hasta ahora, esta "correspondencia en la composición de la estrella y el planeta" procedía principalmente de deducciones indirectas entre los planetas interiores y el Sol, y aún no se ha confirmado directamente en el sistema de exoplanetas.
Sánchez señaló que WASP-189b proporciona un importante "ancla" de observación para comprender la formación de planetas similares a la Tierra. Al determinar con precisión las proporciones de elementos clave que forman rocas entre una estrella y sus planetas, los investigadores pueden utilizar con mayor confianza la información sobre la química de una estrella para inferir la composición general del material sólido que se formó alrededor de la estrella, incluidos posibles planetas similares a la Tierra.
Desde una perspectiva astrobiológica, esta correspondencia química entre estrellas y planetas es de gran importancia. La abundancia de elementos en una estrella afecta la abundancia y distribución de material rocoso y volátiles en el disco protoplanetario, lo que afecta aún más la capacidad del planeta para mantener un campo magnético, impulsar la tectónica de placas y liberar continuamente las sustancias químicas necesarias para la vida en la atmósfera, los océanos y el suelo a través de volcanes y ciclos geológicos. Al analizar la huella química de una estrella, se espera que los científicos puedan proporcionar una primera estimación de la habitabilidad potencial de los planetas rocosos en su sistema planetario.
Michael Line, coautor del artículo y profesor asociado de la Universidad Estatal de Arizona, dijo que el estudio demuestra el poder de los espectrómetros terrestres de alta resolución para limitar elementos clave que forman rocas, como el magnesio y el silicio, que son los componentes básicos para la construcción de planetas rocosos similares a la Tierra. Él cree que este progreso tecnológico abre una dimensión completamente nueva para el estudio de las atmósferas de los exoplanetas.

De cara al futuro, el equipo de investigación científica espera que, al realizar observaciones de alta resolución en una gama más amplia de longitudes de onda, pueda trazar un "panorama de componentes" de las atmósferas de exoplanetas, incluido WASP-189b. Esto ayudará a los científicos a comprender de manera más sistemática todo el proceso de nacimiento, migración y evolución de los planetas a partir del disco protoplanetario, y a evaluar si diferentes planetas tienen el potencial de sustentar vida en términos de condiciones físicas y químicas.
En febrero de 2026 se publicó una investigación pertinente en una revista académica con el título "Una relación estelar de magnesio a silicio en la atmósfera de un exoplaneta", en la que se analizaba más a fondo la importancia de la relación estelar de magnesio a silicio en la formación de planetas y la inferencia de la estructura interna desde un nivel teórico y observacional.