Utilizando tecnología geofísica, investigadores australianos han "espiado" sistemáticamente por primera vez el mundo subterráneo del wombat de nariz peluda del norte, en peligro crítico de extinción. Descubrieron que este marsupial en peligro de extinción construye complejas redes de cuevas en diferentes condiciones del suelo. Al mismo tiempo, se confirmó que una hembra estaba embarazada de cachorros en una población protegida ex situ, lo que aporta nuevas esperanzas a la conservación de esta especie.

La investigación se llevó a cabo en asociación con Australian Wildlife Conservancy (AWC), la Fundación Wombat (TWF) y el Departamento de Medio Ambiente, Turismo, Tecnología e Innovación de Queensland, y tuvo lugar en el Refugio Natural Richard Underwood (RUNF) en Queensland. Hace casi tres años, el equipo de investigación desplegó aquí un equipo de radar de penetración terrestre para obtener imágenes de la estructura de la cueva subterránea del wombat de nariz peluda del norte (nombre científico: Lasiorhinus krefftii) sin interferencias y realizar análisis comparativos con datos obtenidos previamente en el Parque Nacional del Bosque de Epping (EFNP).
Los investigadores encontraron que las cuevas en el área RUNF son en general menos profundas, en contraste con las cuevas más profundas y que se extienden más verticalmente en el EFNP, y que esta diferencia está estrechamente relacionada con la estructura del suelo local. La marga arenosa en el área RUNF tiene una alta estabilidad estructural cerca de la superficie, lo que permite a los wombats construir una red estable de madrigueras en lugares menos profundos; por el contrario, en el EFNP predomina la arena suelta, lo que obliga a los wombats a cavar más profundamente para asegurarse de que las madrigueras no colapsen. Sin embargo, los dos grupos mostraron un alto grado de coherencia en la complejidad, ramificación y tamaño general de las cuevas, lo que indica que este wombat concede más importancia al tamaño y función de la cueva en términos de "especificaciones arquitectónicas" en lugar de depender estrictamente de un suelo específico.

Este descubrimiento rompe la comprensión tradicional de las preferencias de suelo de los wombats de nariz peluda del norte en la comunidad conservacionista y se considera de gran importancia para la recuperación de especies y las estrategias de reintroducción ex situ. Anteriormente, la investigación científica y los planes de conservación se basaban principalmente en las poblaciones silvestres restantes del EFNP, deduciendo que esta especie sólo puede construir madrigueras adecuadas en unos pocos tipos de suelo específicos, lo que limita en gran medida la selección de posibles sitios de reintroducción ex situ. Nuevos datos de radar combinados con evidencia de la distribución histórica preeuropea de la especie muestran que los wombats de nariz peluda del norte son capaces de construir sistemas de madrigueras completamente funcionales en una gama más amplia de condiciones del suelo, lo que significa que la gama de hábitats candidatos disponibles para establecer nuevas poblaciones se ampliará significativamente en el futuro.
El equipo de investigación afirmó que, basándose en los tres hábitats existentes, continuarán identificando una cuarta ubicación adecuada para la población de wombat de nariz peluda del norte. Se espera que una nueva comprensión de las condiciones del suelo haga que este proceso de búsqueda sea más flexible y eficiente. Alexander Watson, ecologista regional del noreste de AWC, señaló que con la ayuda de esta tecnología y nuevos conocimientos, el personal de conservación ya no se limita a unas pocas áreas que originalmente se consideraba que "cumplían con los estándares", sino que realmente puede centrarse en más paisajes potenciales para luchar por más espacio vital para esta especie en peligro de extinción.

Además de la investigación sobre el hábitat, recientemente han llegado noticias alentadoras sobre fertilidad procedentes de la población ex situ del RUNF. Los investigadores capturaron una hembra de wombat de nariz peluda del norte usando una cámara automática infrarroja. Era evidente que la bolsa estaba abultada. Determinaron que el cachorro en la bolsa tenía entre cuatro y cinco meses, lo que añadió nueva vida a esta pequeña población. Ben Stepkovitch, ecologista de vida silvestre de la Organización Australiana para la Conservación de la Vida Silvestre, dijo que actualmente sólo quedan unos 450 wombats de nariz peluda del norte en el mundo. La aparición de este cachorro recién nacido significa que la población mundial puede aumentar en uno, lo que es de gran importancia para la supervivencia a largo plazo de una población extremadamente pequeña.
Stepkovich también dijo que es muy raro registrar imágenes de la bolsa en sus primeras etapas con tanta claridad, lo que proporciona datos de imágenes poco comunes para estudiar su biología reproductiva y su comportamiento parental. Este descubrimiento también confirma la adaptabilidad de la población protegida ex situ en el nuevo entorno: no sólo excavó y mantuvo con éxito un complejo sistema de cuevas, sino que también completó la reproducción y crió con éxito a su descendencia.

Ya en 2023, los investigadores introdujeron el despliegue de este sistema de radar de penetración terrestre. En aquel momento, se consideró uno de los avances tecnológicos clave para comprender el estilo de vida subterráneo de esta sensible especie nocturna. En comparación con los métodos tradicionales que se basan en la observación terrestre o la excavación intrusiva de cuevas, la tecnología de radar puede obtener un modelo estructural tridimensional de la cueva sin molestar a los animales, revelando así información sobre el uso de su hábitat, el tamaño de la cueva y su estructura. Este último resultado demuestra una vez más que la introducción de tecnología de seguimiento innovadora en la protección de especies en peligro crítico no sólo puede reducir la interferencia, sino también obtener información clave que es difícil de obtener mediante métodos tradicionales, proporcionando una base para formular estrategias de conservación más científicas.
El wombat de nariz peluda del norte es uno de los marsupiales más amenazados de Australia. Durante mucho tiempo ha enfrentado múltiples presiones, como la pérdida de hábitat, amenazas de depredadores y eventos climáticos extremos. La única población nativa que queda en estado salvaje es el Parque Nacional Epping Forest en Queensland. A través de reintroducciones ex situ, monitoreo cercano y manejo del hábitat, las agencias de conservación e investigación científica están trabajando para establecer poblaciones relativamente estables en múltiples lugares para distribuir el riesgo de extinción en un solo lugar. Esta descripción detallada del "mundo subterráneo" de la cueva y la noticia del descubrimiento de cachorros recién nacidos en la población ex situ se consideran resultados graduales importantes de este proyecto de conservación a largo plazo.