Un nuevo artículo explora los desafíos ambientales que plantea la creciente demanda global a la fabricación textil y recomienda el uso de residuos agrícolas y materiales reciclados para una producción sostenible. Dirigido por Ryen Frazier, el artículo identifica residuos adecuados en América del Norte y destaca la necesidad de adaptar las tecnologías de procesamiento para estas fibras alternativas.
Dentro de 50 años tal vez usemos ropa hecha de desechos agrícolas, de papel y textiles.
La población mundial ha superado los 8 mil millones y la demanda de textiles también ha aumentado. Las fibras sintéticas como el poliéster son rápidas y baratas de producir, pero su impacto en el medio ambiente es cada vez más preocupante. Aunque el algodón es natural y biodegradable, requiere grandes cantidades de tierra y agua, lo que aumenta aún más la carga medioambiental.
En el futuro, la tierra será importante para el cultivo y desarrollo de cultivos alimentarios que proporcionen alimento y refugio a la creciente población, mientras que el cultivo de más cultivos no alimentarios, como el algodón, ocupará cada vez menos tierra disponible.
La industria textil está sometida a una enorme presión para producir cada vez más fibras textiles sin suponer ninguna carga adicional para el medio ambiente. El reciclaje de fibra juega un papel importante y puede ser parte de la solución, pero esta área aún está surgiendo y requiere más infraestructura, apoyo de las marcas y un alto nivel de organización y colaboración.
Por lo tanto, los autores recomiendan el uso de materiales de desecho como residuos agrícolas, papel y cartón reciclado y residuos textiles de algodón viejos como materias primas para la fabricación de textiles reciclados. Hasta la fecha, ningún estudio ha evaluado de forma tan exhaustiva el potencial de estos materiales de desecho para aplicaciones textiles.
"Este artículo se centra en el potencial de los residuos agrícolas debido al volumen bien documentado de estas fuentes de desechos para abordar la escasez de fibra en los Estados Unidos", explica Ryen Frazier, estudiante de doctorado que dirigió la investigación sobre este tema. "El trabajo de Ryen es parte de un consorcio de investigación más grande llamado SAFI (Iniciativa de Fibras Sostenibles y Alternativas), dirigido por su mentor de investigación en la Universidad Estatal de Carolina del Norte. SAFI es una iniciativa global de desarrollo de fibras sostenibles centrada en la investigación, el desarrollo y la utilización de fibras alternativas para crear una variedad de productos sostenibles. Aunque las materias primas diferirán en sus propiedades químicas y físicas, si entendemos estas diferencias, podemos usarlas para ajustar las propiedades de la fibra textil final, o preferir una materia prima sobre otra".
Los autores concluyeron que los residuos de soja, trigo, arroz, sorgo y caña de azúcar están ampliamente disponibles en América del Norte y son las materias primas más adecuadas para la conversión textil. Los materiales reciclados también son una buena opción como materia prima para los textiles. Sin embargo, es importante enfatizar que los procesos tradicionales de conversión y fabricación de pulpa pueden no ser adecuados para estas fibras alternativas sin modificaciones o ajustes. Este trabajo identifica opciones tecnológicas emergentes que pueden ser más adecuadas para estas fuentes alternativas de materias primas.
Fuente compilada: ScitechDaily