Estados Unidos ha utilizado durante mucho tiempo grandes drones, pero la guerra continúa evolucionando y los adversarios utilizan cada vez más drones más pequeños. Para combatir esta creciente amenaza, el Ejército está recurriendo a tecnologías de inteligencia artificial y aprendizaje automático. La empresa de software Camgian recibió recientemente un gran contrato por valor de 55 millones de dólares para mejorar los sistemas integrados de defensa aérea y antimisiles existentes del Ejército con tecnología avanzada de automatización de la cadena de destrucción.

El objetivo es aumentar la capacidad de supervivencia de los sensores y al mismo tiempo optimizar la cadena de eliminación para proporcionar una toma de decisiones más rápida y confiable. Según el acuerdo de varios años, Camgian trabajará en estrecha colaboración con el Ejército para integrar su plataforma Reactor (un sistema de inteligencia artificial entrenado mediante aprendizaje por refuerzo) en la arquitectura IAMD.

IAMD es un sistema integral diseñado para proteger a Estados Unidos y sus aliados de una variedad de amenazas aéreas, incluidos misiles balísticos, misiles de crucero y sistemas de vehículos aéreos no tripulados. La tecnología de "reactor" de Camgian está diseñada para proporcionar automáticamente las mejores opciones de participación para derrotar enjambres de drones y ataques aéreos. Proporcionará rápidamente sugerencias de movimiento, asignando el arma adecuada al objetivo adecuado en el momento adecuado.

Esto proporcionará un curso de acción personalizado para cada situación de amenaza, reduciendo así la carga cognitiva del combatiente. La plataforma es compatible con sensores multimodales como RF pasivo, acústico, radar, electroóptico/infrarrojo y telémetros láser. También se integra con una variedad de sistemas efectores cinéticos y no cinéticos.

El director ejecutivo y fundador de Camgian, Gary Butler, dijo que la clave del éxito en el campo de batalla actual es "cerrar la cadena de destrucción más rápido que el adversario". Este contrato permite a la compañía trabajar estrechamente con la comunidad IAMD del Ejército para proporcionar nuevas capacidades que permitan a los combatientes operar a "la velocidad de una máquina".

En el ámbito más amplio de la lucha contra los drones, el Departamento de Defensa de Estados Unidos celebró su manifestación más desafiante hasta la fecha. El evento, conocido como "Demostración 5", tuvo lugar en junio y enfrentó al sistema del proveedor contra un enjambre de hasta 50 drones en una intensa prueba en vivo de sensores, tiradores y tecnología de inteligencia artificial.

Podría decirse que la creciente atención prestada a los drones en los últimos años ha puesto de relieve que las operaciones contra los drones se han convertido en una prioridad importante para Estados Unidos a la hora de mantener la superioridad militar.