Pueden aparecer grandes olas de repente, amenazando a barcos y plataformas petrolíferas. Ahora, un sistema de inteligencia artificial entrenado con cientos de años de datos ha podido predecir cuándo ocurrirán estas olas gigantes y reveló nuevos principios sobre cómo se forman.
Las olas grandes no tienen por qué ser las más grandes del océano; por definición, sólo tienen que ser al menos el doble de altas que las olas circundantes. Se forman debido a la interacción de las corrientes oceánicas y los vientos, etc., lo que las distingue de olas más destructivas como los tsunamis, que son provocadas por la actividad sísmica.
Sin embargo, esto no quiere decir que las olas rebeldes no sean intrínsecamente peligrosas. Pueden dañar barcos y plataformas petrolíferas y, para empeorar las cosas, aparecen aparentemente al azar. Los científicos han estudiado anteriormente cómo predecirlos con sólo unos minutos de advertencia, pero un nuevo sistema integral podría proporcionar una advertencia mucho más amplia.
Investigadores de la Universidad de Copenhague introdujeron por primera vez grandes cantidades de datos sobre olas en un sistema de inteligencia artificial. Los datos son recopilados por boyas ubicadas en 158 lugares alrededor del mundo, todas trabajando las 24 horas del día, recopilando más de 700 años de datos y más de mil millones de olas.
"Nuestro análisis muestra que se producen ondas anormales todo el tiempo", afirma Johannes Gemmrich, segundo autor del estudio. "De hecho, en nuestro conjunto de datos se registraron 100.000 olas que podrían definirse como olas rebeldes. Eso equivale a una ola gigante cada día, en cualquier parte del océano".
Mediante análisis, el equipo de investigación descubrió que las causas más comunes de las "grandes olas" no son las que los científicos imaginaban. Ocurre mediante un fenómeno conocido como superposición lineal, en el que dos sistemas de ondas se cruzan y se refuerzan brevemente.
"El riesgo de olas muy grandes surge si dos sistemas de olas se encuentran en el mar de una manera que aumenta la posibilidad de crestas altas y valles profundos", dijo Dion Häfner, autor principal del estudio. "
El equipo dice que su nuevo algoritmo se puede aplicar a los datos recibidos por las boyas para activar una alerta cuando se produce la combinación exacta de factores de riesgo de olas fuertes en una determinada zona del agua. Las compañías navieras pueden utilizar esta información para planificar rutas alternativas si es necesario.
La investigación fue publicada en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS).