Ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han desarrollado un pequeño dispositivo que se puede implantar debajo de la piel para afrontar la crisis de hipoglucemia en pacientes con diabetes tipo 1. El dispositivo libera automáticamente glucagón cuando el azúcar en sangre cae a niveles peligrosos, previniendo condiciones potencialmente mortales.

La hipoglucemia es un riesgo común para las personas con diabetes tipo 1 y puede provocar confusión, convulsiones e incluso la muerte. El tratamiento tradicional se basa en que los pacientes se autoinyecten glucagón, pero a menudo resulta difícil para los pacientes durante la noche o en los niños detectar síntomas y responder con prontitud. El dispositivo diseñado por el equipo del MIT tiene aproximadamente el tamaño de una moneda y utiliza depósitos de polímero impresos en 3D y tecnología de sellado de aleación con memoria de forma. Cuando la temperatura corporal se calienta a 40 grados centígrados, la aleación se deforma y libera el fármaco.
El dispositivo admite activación inalámbrica y se puede vincular con un monitor de glucosa en sangre para lograr una respuesta de emergencia completamente automática. En experimentos con animales, el dispositivo implantado en ratones diabéticos estabilizó los niveles de azúcar en sangre en 10 minutos. El estudio también verificó el potencial de esta tecnología para la administración de epinefrina, proporcionando nuevas ideas para primeros auxilios en enfermedades cardíacas o alergias.

El tiempo actual de implantación del dispositivo es de hasta 4 semanas y el equipo planea ampliarlo a más de 1 año. Aunque el implante puede estar rodeado de tejido fibroso, la función de liberación del fármaco no se ve afectada. El siguiente paso será avanzar en los experimentos con animales y planificar el lanzamiento de ensayos clínicos dentro de tres años.
Este avance no sólo proporciona a los pacientes diabéticos una protección más fiable contra la hipoglucemia, sino que también puede revolucionar la administración de medicamentos de emergencia. Los resultados de la investigación se han publicado en la revista Nature Biomedical Engineering.