Cuando la gente piensa en los animales australianos, lo primero que suele venir a la mente son canguros, koalas y tal vez un ornitorrinco o un cocodrilo asesino. Sin embargo, un grupo de escarabajos diminutos y coloridos que aparecen cada temporada navideña ocupan un lugar especial en los corazones de los australianos. Sí, son escarabajos navideños.
El escarabajo navideño no es un insecto grande, sino 36 especies de insectos del género Anoplognathus. Casi todas las especies son nativas de Australia y su número parece haber ido disminuyendo con los años.
Ahora se está llevando a cabo un proyecto nacional de ciencia ciudadana con la esperanza de descubrir por qué estos majestuosos, brillantes y esencialmente australianos insectos navideños se están volviendo escasos.
Invertebrates Australia y la Universidad de Sydney han lanzado el primer Christmas Beetle Count, un proyecto de ciencia ciudadana con la esperanza de que los australianos se involucren y descubran qué les está sucediendo a estos tan queridos insectos festivos. Se pide a los residentes que tomen y envíen imágenes a iNaturalist para que los biólogos finalmente puedan comprender qué le está sucediendo a este grupo de animales raro pero cada vez más raro.
Los científicos también esperan que esto les ayude a determinar si algún escarabajo no descubierto puede estar en peligro de extinción.
Los escarabajos son más conocidos por su deslumbrante belleza, pero también desempeñan un papel ecológico importante, proporcionando alimento rico en proteínas a mamíferos, aves y reptiles durante la temporada clave de reproducción del verano australiano. Sus larvas también viajan a través de la cobertura del suelo, aireándolo y reciclando la materia orgánica descompuesta.
El proyecto ha sido increíblemente popular hasta ahora, con más de 4.000 personas en toda Australia enviando más de 8.000 candidaturas. Entre ellas se encuentran cuatro especies muy raras que no se han visto en décadas.
Una de las especies, A.vietor, fue descubierta a unos 300 kilómetros (186 millas) de la única ubicación registrada de la especie, lo que sugiere que el escurridizo escarabajo puede no ser tan raro como se pensaba anteriormente.
Puede que haya más buenas noticias. Los australianos llevan años preguntando a los científicos si los escarabajos han desaparecido para siempre y se preguntan si el cambio climático tiene algo que ver con su posible desaparición. El número de escarabajos "de grado de investigación" descubiertos este año se ha más que duplicado en comparación con 2022.
Sin embargo, los investigadores son cautelosamente optimistas porque saben que el aumento de avistamientos también puede ser resultado de proyectos de ciencia ciudadana. Se necesitarán varios años más de datos antes de que podamos comprender mejor el estado de estos increíbles e icónicos residentes australianos.