La Marina Real Británica anunció recientemente que el helicóptero autónomo a gran escala "Proteus" desarrollado por Leonardo Company completó su primer vuelo el 16 de enero, lo que marca un paso clave para el ejército británico en la construcción de una fuerza de aviación híbrida tripulada y no tripulada. Este primer vuelo también se incluyó como un hito importante en las estrategias antisubmarinas "Hybrid Air Wing" y "Atlantic Bastion" de la Royal Navy.

En el contexto de los cambios en la situación geopolítica y la reorganización global del armamento, los ejércitos de varios países están acelerando la introducción de drones y diversos sistemas autónomos como un poderoso complemento a los equipos tripulados tradicionales. La "Revisión de Defensa Estratégica" británica publicada en 2025 establece claramente que la Royal Navy se transformará en una estructura de fuerza de "mezcla alta y baja", es decir, una flota futura compuesta por barcos, submarinos y plataformas de aviación tripulados tradicionales y una variedad de sistemas no tripulados.
El programa "Fortaleza Atlántica" es un componente clave de esta transformación y tiene como objetivo construir un nuevo sistema de combate marítimo y submarino. Según este concepto, las capacidades antisubmarinas tradicionales se verán enormemente mejoradas por un gran número de "cazadores" no tripulados distribuidos en la superficie, bajo el agua y en el aire, formando una red digital de detección e indicación de objetivos que cubra las regiones del Atlántico, el Mar del Norte y el Ártico para rastrear continuamente diversas actividades submarinas.
"Proteus" es una de las plataformas centrales de este sistema. Fue desarrollado por Leonardo en Yeovil, Somerset, Reino Unido, y se basa en la plataforma de helicópteros AW09 de la empresa. El helicóptero tiene una configuración de tamaño completo con un peso máximo de despegue de aproximadamente 3 toneladas, puede transportar una carga útil de aproximadamente 1 tonelada, tiene una velocidad máxima de aproximadamente 140 nudos (aproximadamente 161 mph, 260 km/h) y tiene una autonomía de hasta 5 horas.


Según el plan, el "Proteus" servirá como "multiplicador de fuerza" para aviones tripulados, operando en conjunto con los helicópteros "Merlin" y "Wildcat" existentes de la Royal Navy y los aviones de combate F-35B "Lightning II", ampliando las capacidades generales de combate sin poner en riesgo a los pilotos ni consumir plataformas más caras. Su misión principal es la guerra antisubmarina, y también emprenderá tareas "aburridas y pesadas" como suministros logísticos, como el transporte de raciones y materiales.
"Proteus" está equipado con un módulo de misión modular que se puede cargar con dispositivos de entrega de sonoboyas, radares de búsqueda marítima y diversos equipos electrónicos de reconocimiento y comunicación según sea necesario para satisfacer las necesidades de diversas misiones marítimas. En la actualidad, el avión depende principalmente de su sistema de software interno para lograr un alto grado de toma de decisiones autónoma, en lugar de un dron controlado remotamente en el sentido tradicional. En el futuro, a medida que avancen las pruebas y la investigación y el desarrollo, se espera que su nivel de autonomía mejore aún más, y el diseño de la apariencia también puede sufrir cambios significativos a medida que la tecnología madure.
El comodoro Steve Bolton, subdirector del Programa de Aviación Futura de la Royal Navy, dijo que el exitoso primer vuelo del "Proteus" es un paso importante en la visión de la Royal Navy de transformar su poder de aviación marítima y una fuerte demostración de su compromiso con la inversión en sistemas autónomos. Señaló que este hito refleja la intención del Reino Unido de mantener las ventajas tecnológicas y operativas en entornos operativos complejos y tiene como objetivo mejorar la eficacia de combate de la Royal Navy para hacer frente a las amenazas marítimas en evolución a través de la innovación.