El 23 de marzo es el Día Meteorológico Mundial y la Organización Meteorológica Mundial publicó ese día el "Informe sobre el estado climático global 2025". El informe señala que el desequilibrio energético de la Tierra ha alcanzado su nivel más alto desde que comenzaron los registros de observación en 1960. El desequilibrio energético de la Tierra es la diferencia entre la energía de la radiación solar que ingresa al sistema terrestre y la energía que sale de la atmósfera terrestre.Cuando la energía que entra es mayor que la que sale, significa que se está acumulando mucho calor en el sistema terrestre.

Sólo el 1% del exceso de energía retenido en la Tierra se almacena en la atmósfera, pero ha provocado un calentamiento significativo de la atmósfera global. Además, alrededor del 5% del exceso de energía se almacena en masas continentales, mientras que la gran mayoría del calor es absorbido por los océanos.

El desequilibrio energético de la Tierra alcanza nuevos niveles: se acumulan enormes cantidades de calor en el sistema terrestre

Los datos muestran que más del 91% del exceso de calor se almacena en el océano. El contenido de calor del océano alcanzará un nivel récord en 2025, y su tasa de calentamiento se ha más que duplicado entre 1960 y 2005, lo que muestra una tendencia de calentamiento acelerada.

Durante las últimas dos décadas, el océano ha absorbido aproximadamente 18 veces más energía de la que los humanos consumen anualmente. El continuo aumento de las temperaturas de los océanos está provocando una serie de graves reacciones en cadena negativas al entorno ecológico marino y a los sistemas meteorológicos mundiales.

Otro 3% del exceso de energía ha provocado que los glaciares globales se calienten y se derritan. Actualmente, las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia han perdido una gran cantidad de masa. Este fenómeno amenaza directamente la seguridad ecológica de las costas globales.

Saulo, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, señaló que el progreso científico ha profundizado la comprensión de la humanidad sobre el desequilibrio energético de la Tierra y también ha revelado la grave realidad que enfrenta actualmente el planeta. Hoy en día, el clima extremo es cada vez más frecuente en todo el mundo.

Las actividades humanas están destruyendo cada vez más el equilibrio original de la naturaleza, y la comunidad científica advierte que las consecuencias de esta interferencia con el sistema terrestre son de tal alcance que los humanos pueden seguir sufriendo estos costos durante cientos o incluso miles de años.