La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE. UU. emitió recientemente nuevas regulaciones importantes y anunció que prohibirá la importación de todos los enrutadores de consumo nuevos fabricados en el extranjero.Según la información publicada en el sitio web oficial de la FCC, el alcance de la prohibición se ha ampliado aún más, cubriendo no solo los enrutadores tradicionales de consumo, sino también los dispositivos de punto de acceso móvil, como Wi-Fi portátil, así como equipos de acceso LTE o 5G CPE para uso residencial. Esto significa que los nuevos dispositivos extranjeros que proporcionen acceso a la red doméstica a través de tarjetas SIM enfrentarán estrictas restricciones de importación.
Sin embargo, la FCC también ha trazado límites claros en sus regulaciones. La prohibición actual no incluye los teléfonos inteligentes con capacidad de punto de acceso y solo apunta a dispositivos nuevos que aún no han ingresado al mercado. Esto significa que los modelos más antiguos existentes pueden seguir vendiéndose, mientras que los enrutadores de nivel empresarial y los dispositivos de punto de acceso relacionados están temporalmente exentos de esta restricción.
Aunque esto parece ser una prohibición general de todos los equipos de producción extranjeros, los expertos de la industria señalan que esta medida aún no es intencionada. Su objetivo principal es limitar la influencia en el mercado de los fabricantes chinos de enrutadores y promover aún más la deschinaización de la cadena de suministro en el campo del hardware de consumo.
Es previsible que la FCC pueda publicar posteriormente una lista de exenciones específica.
A través de esta lista, Estados Unidos puede dar luz verde a equipos de consumo producidos por sus aliados, manteniendo así el suministro de hardware en su mercado interno. Sin embargo, lo más probable es que las marcas chinas y los enrutadores fabricados en China queden excluidos de las exenciones.
