En una de las formas de reproducción más peculiares, a este pequeño gusano marino japonés le crece un "mini-yo" en la cola. Luego puede desplegar este "mini-yo" y nadar solo lejos, buscando colas independientes similares del sexo opuesto para poner huevos. Al mismo tiempo, al gusano le crecerá otra cola para poder aparearse nuevamente.Los científicos han quedado desconcertados por cómo el insecto nudo verde japonés (Megasyllisnipponica) forma esta unidad reproductiva, llamada estolón. Ahora, un equipo de investigación dirigido por Toru Miura, profesor de la Universidad de Tokio, ha desentrañado la compleja expresión genética de este gusano acuático en el Mar de Japón.
A medida que el gusano marino madura, crecen estolones en su parte trasera. Cuando los estolones crecen completamente, llevan los gametos (óvulos o espermatozoides) y se separan del tronco del gusano mediante el proceso de estolonización. En esta etapa, el estolón ha desarrollado setas que se utilizan para nadar, así como ojos y antenas.
Los estolones recién independizados buscan estolones del sexo opuesto, donde liberan gametos. De esta forma, su tarea queda completada. Sin embargo, el gusano continúa viviendo y, cuando madure, volverá a crecer otro estolón, que se desarrolla de manera similar.
Los biólogos evolucionistas creen que los gusanos desarrollaron esta capacidad reproductiva porque los estolones mantienen a sus animales primarios fuera de peligro cuando realizan su peligroso trabajo de encontrar pareja en la naturaleza. También tiene el potencial de propagar los genes del gusano más lejos, dependiendo de qué tan lejos viaje el estolón para encontrar lo que necesita.
Sin embargo, cómo se desarrollan los estolones dentro del cuerpo del gusano ha sido durante mucho tiempo un misterio de interés para los científicos. Una nueva investigación finalmente arroja luz sobre esta extraña estrategia sexual.
"Esto muestra cómo se pueden alterar los procesos normales de desarrollo para adaptarse a la historia de vida de los animales con métodos reproductivos únicos", dijo Miura.
El equipo descubrió que los genes Hox responsables de la estructura general del cuerpo son consistentes en todo el animal y, en este caso, también en la estructura segmentada del insecto nudo verde. Esto sorprendió a los investigadores, que habían pensado que la expresión podría ser diferente en los dos extremos.
"Curiosamente, la expresión de los genes Hox, que determinan las características de cada parte del cuerpo, es constante durante este proceso", afirma Miura. "Esto sugiere que sólo la parte de la cabeza en la parte posterior del cuerpo es inducida para controlar el comportamiento de puesta de huevos para la reproducción".
Ahora, los investigadores esperan desentrañar qué determina si un estolón tendrá óvulos o esperma, especialmente porque el gusano vuelve a crecer esta parte a lo largo de su ciclo vital, para arrojar luz sobre los mecanismos de determinación del sexo y la regulación endocrina del ciclo reproductivo de la sílaba.
La investigación fue publicada en la revista Scientific Reports.