Según los informes, Hiromichi Mizuno, ex miembro de la junta directiva del fabricante estadounidense de automóviles eléctricos Tesla, negó públicamente el informe del Financial Times, diciendo que definitivamente no estaba involucrado en ningún grupo japonés que intentara persuadir a Tesla para que invirtiera en Nissan, y dudaba de que Tesla estuviera interesado en la fábrica de Nissan como sugería el informe.

Actualmente, Nissan está buscando nuevos socios. A principios de este mes, Nissan entró en un período de ajuste estratégico debido al colapso de su plan de cooperación con Honda. Al mismo tiempo, se informa que políticos y empresarios japoneses propusieron que Tesla invirtiera en Nissan y utilizara los recursos de la fábrica de Nissan en Estados Unidos. Los informes sugieren que Tesla podría estar interesada en adquirir las fábricas de Nissan en Estados Unidos. Afectada por los rumores sobre una posible inversión en Tesla, el precio de las acciones de Nissan subió un 9,5% el 21 de febrero.

Aunque el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, no lo negó directamente, insinuó las diferencias estratégicas entre las dos partes a través de las redes sociales. Musk dijo que las fábricas de Tesla son productos en sí mismas, y enfatizó que la línea de producción de su taxi autónomo Cybercab es distinta de otras fábricas de la industria automotriz.

Esta postura continúa la visión de larga data de Musk de que la competitividad central de Tesla reside en el modelo de producción avanzado de sus fábricas de construcción propia. Por ejemplo, la Gigafábrica de Tesla en Shanghai y la Fábrica de Berlín utilizan procesos de producción innovadores. En el Día del Inversor de 2023, Tesla también propuso el concepto de una línea de producción de "proceso sin caja" para fortalecer aún más las ventajas de las fábricas de construcción propia.

Por el contrario, adquirir las fábricas de Nissan no aportaría un valor significativo a Tesla. Si Tesla adquiriera las instalaciones existentes de Nissan, Tesla enfrentaría la difícil tarea de adaptar las antiguas instalaciones para acomodar sus procesos de fabricación especializados, lo que probablemente sería mucho más costoso que simplemente construir una nueva fábrica desde cero. Por lo tanto, la cooperación entre Tesla y Nissan carece de una base sustancial y es posible que la fábrica de Nissan no pueda convertirse en moneda de cambio en las negociaciones entre Nissan y Tesla.

Nissan se enfrenta ahora a un futuro incierto. Nissan parece estar en una encrucijada mientras lucha entre necesitar urgentemente apoyo externo e insistir en su autonomía.