Los científicos de la Universidad Johns Hopkins han desarrollado un nuevo estimulador espinal que podría ayudar a los pacientes paralizados a recuperar la función de sus extremidades inferiores. El pequeño dispositivo se puede implantar de forma no invasiva mediante una jeringa. Las lesiones de la columna interrumpen el flujo de señales eléctricas desde el cerebro a la parte inferior del cuerpo, lo que reduce la movilidad y, en casos graves, provoca una parálisis completa.
Un estimulador espinal es un dispositivo que se puede implantar quirúrgicamente en la columna de un paciente para evitar el área lesionada y restaurar algo de movilidad. Desafortunadamente, estos dispositivos suelen ser voluminosos, requieren cirugía y presentan problemas de precisión.
En el nuevo estudio, un equipo de Johns Hopkins desarrolló un dispositivo más pequeño que es a la vez flexible y estirable. Se coloca en un lugar diferente al de otros estimuladores: la superficie epidural ventral, que no sólo está cerca de las neuronas motoras y tiene mayor precisión, sino que además solo necesita ser inyectado con una jeringa común, sin necesidad de cirugía. Los ensayos con ratones paralizados resultaron prometedores.
Lin Dingchang, primer autor del estudio, dijo: "Utilizando esta nueva tecnología en un modelo de ratón, indujimos movimientos de las piernas con casi dos órdenes de magnitud menos de corriente que la estimulación dorsal tradicional. Nuestro estimulador no sólo permite una gama más amplia de movimientos, sino que también nos permite programar los patrones de estimulación de la matriz de electrodos para producir movimientos de piernas más complejos y naturales, que recuerdan a pasos, patadas y saludos".
El equipo dice que el dispositivo podría eventualmente ayudar a los pacientes con lesiones de la médula espinal o trastornos neurológicos a recuperar la función motora. Este tipo de tratamiento es menos invasivo y por tanto más accesible y menos costoso, lo que permite llegar a más personas.
Por supuesto, será necesario realizar más trabajo de desarrollo, incluidas pruebas de seguridad, antes de que pueda lanzarse para uso humano.
La investigación fue publicada en la revista NanoLetters.