Un equipo de investigación de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Toronto en Canadá ha desarrollado un nuevo material de revestimiento antiadherente cuyo rendimiento es equivalente al de los revestimientos tradicionales de sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), pero el contenido de PFAS se reduce significativamente, lo que lo hace más respetuoso con el medio ambiente, la salud y la seguridad. Se espera que este avance resuelva los peligros ocultos a largo plazo que plantean las PFAS en los campos del medio ambiente y la salud.

El PFAS tiene excelentes propiedades repelentes de agua y aceite debido a la alta inercia de su enlace carbono-flúor, pero también es extremadamente difícil de degradar y se le conoce como un "químico permanente". No sólo permanecen en el medio ambiente durante mucho tiempo, sino que también se acumulan en los organismos y se concentran en la cadena alimentaria, y se asocian con problemas de salud como cáncer y defectos de nacimiento. Aunque el uso de algunas PFAS de cadena larga se ha restringido debido a la falta de alternativas ideales, las PFAS todavía se utilizan ampliamente en utensilios de cocina, telas impermeables y envases de alimentos, e incluso en cosméticos.
Utilizando polidimetilsiloxano (PDMS, comúnmente conocido como gel de sílice) como material básico, el equipo de investigación utilizó un proceso innovador llamado "tecnología de emplumado a nanoescala" para insertar la unidad PFAS más corta (que contiene solo un átomo de carbono y tres átomos de flúor) al final de la cadena molecular del PDMS. Esta estructura está dispuesta de manera similar a las plumas de flecha a escala nanométrica, lo que le hace poseer la biocompatibilidad del PDMS y la excelente no pegajosidad del PFAS. Las pruebas han demostrado que el nivel de protección del recubrimiento contra aceites y grasas alcanza el nivel 6, lo que equivale al rendimiento del recubrimiento comercial PFAS. Sin embargo, debido a que la cadena de PFAS utilizada es extremadamente corta, no se acumulará en el cuerpo.
La investigación fue publicada en Nature Communications. El equipo de investigación afirmó que esta tecnología proporciona una dirección importante para el desarrollo de materiales antiadherentes de menor riesgo y continuará explorando alternativas completamente libres de PFAS en el futuro.