Samsung planea aumentar significativamente la inversión en Estados Unidos, ya que el gigante surcoreano ve un gran interés después de cerrar acuerdos con empresas como Tesla y Apple. Samsung jugó un papel crucial en el reciente acuerdo comercial entre Estados Unidos y Corea del Sur, en virtud del cual realizará inversiones a gran escala en el mercado de chips estadounidense.
Curiosamente, la fábrica de la compañía en Tyler ha estado en construcción desde que comenzaron a llegar los fondos de la Ley CHIP, pero la construcción se ha estancado en los últimos meses debido a que el impulso en el negocio de chips del gigante coreano ha flaqueado. Sin embargo, según un informe de Sedaily, Samsung está aumentando rápidamente sus inversiones en Estados Unidos, que pueden alcanzar hasta 50 mil millones de dólares.
La inversión de Samsung en Estados Unidos cayó a 37 mil millones de dólares el año pasado debido al pesimismo sobre la producción de chips. Sin embargo, con los recientes esfuerzos de la administración Trump para impulsar la fabricación de chips en Estados Unidos, se espera que el gigante surcoreano aumente las inversiones, particularmente en el desarrollo de líneas de producción de 2 nanómetros de vanguardia e instalaciones de embalaje avanzadas dedicadas. Es más, una cooperación más estrecha de Samsung con Estados Unidos también ayudará a la empresa a competir con TSMC en la región.

El repentino aumento del interés de Samsung en el mercado estadounidense se debe en gran medida a los recientes compromisos de la compañía con Tesla y Apple. Se espera que el gigante surcoreano desarrolle el chip AI6 de próxima generación de Tesla utilizando su proceso de 2 nanómetros. Más notablemente, Samsung firmó un contrato con Apple para producir sensores de imagen en Texas. Esto ha permitido a la empresa desarrollar relaciones con gigantes tecnológicos estadounidenses, cuyas crecientes inversiones también le han permitido evitar elevados aranceles a los chips.
Se espera que el gigante surcoreano se convierta en el segundo mayor fabricante de chips de Estados Unidos después de TSMC, lo que le permitiría capitalizar el revuelo del mercado, reducir las pérdidas operativas en su unidad de fundición y ofrecer a las empresas opciones de abastecimiento dual. Según los informes, después de varios años de espera, la fábrica insignia de la compañía en Estados Unidos comenzará a producir en octubre.