El Tribunal de Apelación de Competencia del Reino Unido (CAT) dictaminó recientemente que el hecho de que Apple cobrara comisiones de hasta el 30% a los desarrolladores de aplicaciones en la App Store constituía un abuso de su posición dominante en el mercado, y determinó que su comportamiento era injusto y excesivo. El fallo es una demanda colectiva contra unos 20 millones de usuarios de iPhone y iPad en el Reino Unido, con daños potenciales de hasta 1.500 millones de libras (unos 2.000 millones de dólares estadounidenses).

El caso fue dirigido por la académica británica Dra. Rachael Kent. El demandante creía que Apple constituía un "monopolio del 100%" en la plataforma iOS al ejercer un control estricto sobre la App Store y las compras dentro de la aplicación. El Tribunal de Apelación de Competencia concluyó que la política de comisiones de Apple obstaculizó la competencia en el mercado de distribución de aplicaciones y generó "enormes ganancias" para la empresa, pero perjudicó los intereses de los desarrolladores y consumidores. Se determinó que los usuarios miembros tenían derecho a una compensación, cuyo monto específico se determinaría en una audiencia posterior.
En los últimos años, los desarrolladores han criticado el “impuesto del 30%” de Apple como un monopolio y demasiado alto. Aunque Apple ha ajustado actualmente su política de comisiones, todavía enfrenta desafíos legales en Estados Unidos y la Unión Europea. En respuesta, un portavoz de Apple dijo que la compañía apelaría y negó el fallo, creyendo que tenía una visión equivocada del "ecosistema de aplicaciones vibrantemente competitivo". Apple enfatiza que la App Store puede brindar a los consumidores y desarrolladores una plataforma segura e innovadora que protege la privacidad. La empresa también señala que el 85% de los desarrolladores no pagan comisiones y que los servicios y tarifas son razonables.
Si finalmente pierde el caso, Apple podría enfrentar miles de millones de dólares en daños sólo en el Reino Unido, y casos similares en todo el mundo podrían seguir presionando a Apple para que revise su modelo de cobro en la App Store.