La misión Starling de la NASA ha superado los primeros desafíos a medida que la nave espacial se forma y se prepara para experimentos avanzados de tecnología de constelaciones. El equipo de la misión pasó los últimos dos meses solucionando varios problemas y depurando las cuatro naves espaciales, apodadas "Blinky", "Pinky", "Inky" y "Clyde".

La misión Stirling de la NASA probará nuevas tecnologías para la navegación autónoma en enjambre en cuatro CubeSats en órbita terrestre baja. Fuente: Tecnologías del Cañón Azul/NASA

Pinky, Inky y Clyde completaron con éxito la depuración del sistema de propulsión y realizaron operaciones para ingresar a la configuración de operación en enjambre, manteniendo una distancia de 50 a 200 kilómetros. Los tres también demostraron con éxito comunicaciones bidireccionales utilizando radios de enlace cruzado a distancias tan cortas.

Después del lanzamiento, los operadores terrestres descubrieron una fuga en el sistema de propulsión de Blinky, lo que provocó que la nave espacial entrara en una órbita ligeramente más baja. El problema se resolvió, pero dejó a la nave muy por detrás de otras naves espaciales. Para corregir este problema, las otras tres naves espaciales realizaron algunas maniobras para alcanzar a Blinky. Ahora que la constelación se ha reunido, el equipo de Stirling seguirá probando el sistema de propulsión de Blinky.

Probar y poner en servicio la nave espacial es un paso importante en la preparación para las operaciones experimentales de enjambres y en la comprensión de los desafíos que pueden enfrentar los futuros enjambres de naves espaciales. La próxima fase de la misión se centrará en desarrollar y probar tecnologías de colaboración clave.

La misión Stirling de la NASA probará nuevas tecnologías para la navegación autónoma en constelaciones de cuatro CubeSats en órbita terrestre baja. Fuente: Centro de Investigación Ames de la NASA

La misión Stirling de la NASA representa un gran avance en la tecnología de exploración espacial, especialmente en el campo de los CubeSats. La misión gira en torno a un grupo de pequeñas naves espaciales llamado Stirling CubeSats, que incluye cuatro unidades con apodos únicos: Blinky, Pinky, Inky y Clyde. Los CubeSats están diseñados para operar en una configuración de enjambre, un método pionero de vuelo de naves espaciales en formación.

El objetivo principal de la misión Stirling es demostrar y validar las tecnologías necesarias para el vuelo autónomo en formación de naves espaciales. Se trata de maniobras complejas para mantener una formación específica, en este caso manteniendo las naves espaciales a una distancia de entre 50 y 200 kilómetros entre sí. Esta formación será fundamental para una serie de futuras misiones y experimentos de exploración espacial, incluida la observación avanzada de la Tierra y la exploración del espacio profundo.

El programa Stirling está financiado por el Programa de Tecnología de Pequeñas Naves Espaciales de la NASA, ubicado en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California, y la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial de la NASA en Washington.

Fuente compilada: ScitechDaily