A medida que los precios mundiales del cobre continúan operando a niveles históricamente altos, la industria de fabricación de automóviles está acelerando el ritmo de reemplazo de materiales en la cadena de suministro. Las principales empresas automotrices están introduciendo gradualmente arneses de cableado de aluminio en los sistemas eléctricos de los vehículos para reemplazar los arneses de cableado de cobre, originalmente muy utilizados. BMW, Ferrari, Tesla y muchas marcas de automóviles locales chinas ya han implementado esta ruta de reemplazo en sus modelos producidos en masa o en la planificación de productos posteriores. Las razones para elegir mazos de cables de aluminio cubren múltiples dimensiones centrales, como el control de costos, la reducción del peso corporal y la estabilidad del suministro.

El aumento de los precios del cobre en los últimos años ha sido asombroso. Los datos comerciales públicos de la Bolsa de Metales de Londres muestran que los precios del cobre han aumentado desde el rango habitual anterior de alrededor de 7.313 euros por tonelada a un máximo histórico de 13.160 euros.

La cotización al contado actual se mantiene estable en 11.663 euros por tonelada, lo que equivale aproximadamente a 90.000 RMB. En comparación, el precio spot del aluminio durante el mismo período fue de sólo 2.719 euros por tonelada, lo que equivale a unos 21.000 yuanes. La diferencia de precio entre ambos es muy amplia..

En los escenarios de aplicación de sistemas eléctricos automotrices, como los mazos de cables, el aluminio no solo tiene un precio de compra más bajo, sino que el costo de implementación integral de todo el mazo de cables de aluminio suele ser aproximadamente un 20% menor que el de los mazos de cables de cobre, y el efecto de reducción de costos es muy impresionante.

Además, el peso total del mazo de cables de aluminio también es más ligero. Esta ventaja de ligereza tiene una gran importancia práctica para los coches deportivos que buscan el máximo rendimiento de control, así como para los modelos puramente eléctricos e híbridos que quieren maximizar su rendimiento de resistencia.

Una opinión común en la industria es que el rendimiento conductor del cobre como material para mazos de cables aún conserva sus ventajas inherentes. En algunos escenarios específicos que requieren una eficiencia conductiva y una disipación de calor extremadamente altas, el cable de cobre sigue siendo una opción insustituible.

Sin embargo, si la diferencia de precios entre el cobre y el aluminio continúa ampliándose significativamente en el futuro, más fabricantes de automóviles se unirán activamente a las filas de la sustitución de materiales y la tasa de penetración en la industria de los mazos de cables de aluminio marcará el comienzo de un rápido aumento.

En respuesta a este cambio de material a gran escala, las declaraciones públicas de diferentes fabricantes de automóviles no son coherentes.

Por ejemplo, la marca de superdeportivos Ferrari ha dejado claro que la elección del material de aluminio no se debe simplemente a su menor coste, sino a los requisitos de rendimiento del vehículo, combinando los materiales más adecuados para los diferentes módulos funcionales.

Muchas otras compañías automotrices han sido mucho más directas y sinceras en sus declaraciones, admitiendo directamente que el propósito principal de este cambio de ruta tecnológica es compensar efectivamente la presión de costos causada por el continuo aumento de los precios del cobre.