La Armada y la Fuerza Aérea de los EE. UU. han encargado a Raytheon el diseño, la construcción y la prueba de dos sistemas de antenas de microondas de alta potencia. Estos sistemas se utilizarán en armas de energía dirigida de campo para contrarrestar drones aéreos y amenazas similares.
Los conflictos recientes ilustran el papel cada vez más importante que desempeñan los drones en la guerra moderna. Incluso un pequeño dron cuadricóptero comprado en una tienda de pasatiempos se puede convertir fácilmente en una plataforma de reconocimiento de artillería o incluso en un cuentagotas de granadas de mano. Junto con drones militares especialmente diseñados de diversos tamaños y sofisticaciones, el resultado es una fuerza formidable que puede desplegarse en cantidades asombrosas.
Para hacer frente a esta amenaza, los científicos e ingenieros han ideado muchas soluciones. El más prometedor de ellos es el uso de armas de energía dirigida, que utilizan láseres y microondas para perturbar o destruir los drones enemigos. La belleza de estos sistemas es que, si funcionan, pueden usar munición ilimitada, solo cuestan un dólar por bala y pueden viajar a la velocidad de la luz. Las armas también se pueden programar para cubrir grandes extensiones del cielo sin afectar a los aviones amigos.
En virtud de un contrato de tres años y 31,3 millones de dólares de la División Dahlgren del Centro de Guerra de Superficie Naval, Raytheon tiene la tarea de desarrollar un prototipo de sistema de antena para 2026 como parte del programa de Destrucción y Neutralización Electromagnética Directa hacia Adelante (DEFEND).
El objetivo del programa es producir componentes resistentes para un arma que pueda emitir rayos de alta energía en una amplia gama de la banda de microondas del espectro electromagnético. Estas microondas tienen el potencial de confundir, alterar o incluso destruir por completo los componentes electrónicos, los sensores y las comunicaciones de un dron, convirtiéndolo de una amenaza potencial en un trozo de chatarra.
Colin Whelan, presidente de tecnologías avanzadas de Raytheon, dijo: "Los sistemas de defensa no cinéticos son una parte importante de la estrategia de defensa de Estados Unidos. La nueva versión de Raytheon de sistemas de microondas de alta potencia son soluciones rentables y confiables que operan a la velocidad de la luz, lo que permite a nuestros combatientes defenderse contra amenazas más rápidas y móviles".