La policía de Hong Kong reveló que la inteligencia artificial ha vuelto a ser utilizada con fines malignos. Alguien que se hacía pasar por el director financiero de la empresa con sede en el Reino Unido pidió al personal financiero de una empresa multinacional que llevara a cabo transacciones supuestamente secretas, después de que las sospechas iniciales fueran disipadas por la tecnología deepfake.
Después de recibir el correo electrónico de phishing, el contador fue invitado a una videollamada con varias otras personas que se parecían y hablaban mucho a sus colegas. Sin embargo, no eran realmente ellos, alguien había usado tecnología deepfake para que se parecieran a ellos.
Sin embargo, el engaño fue suficiente para engañar a la víctima, quien transfirió aproximadamente $25,6 millones al estafador. La policía de Hong Kong dijo que este no era el primer uso serio de la tecnología, con seis personas arrestadas en casos anteriores, pero no había señales de que la persona detrás del último robo hubiera sido arrestada.
El empleado sólo descubrió que la transferencia era una estafa cuando consultó con la sede de la empresa, informó CNN. Después de perder tanto dinero, la empresa no reveló ninguna información y no conocía la situación laboral actual del empleado.
Varias de las personas que engañaron al empleado para que realizara videollamadas eran impostores. Esto simplemente demuestra cuán poderosa es la tecnología y por qué es fundamental regular estas tecnologías emergentes.
Es probable que las elecciones estadounidenses, que se celebrarán a finales de este año, sean un objetivo principal para las campañas de desinformación relacionadas con los deepfakes, por lo que es importante que las grandes empresas de tecnología como Meta emitan advertencias adecuadas a los usuarios para ayudar a frenar la propagación de contenido engañoso.
Hay pasos que los usuarios pueden seguir para detectar deepfakes, incluidos rasgos faciales que no coinciden, verificar información con fuentes confiables y prestar atención a luces, sombras o movimientos de cabeza extraños.