Un equipo de investigación global ha descubierto trillizos de protoestrellas buscando un festín. Los astrónomos han observado y analizado los brazos espirales que alimentan a las estrellas jóvenes en un sistema estelar triple en desarrollo, proporcionando nuevos conocimientos sobre cómo se forman las estrellas y los planetas.
Mientras continuamos explorando el universo, un equipo internacional de investigadores, incluido Jaehan Bae, profesor de astronomía en la Universidad de California, ha logrado avances significativos en la comprensión de las complejidades de la formación de estrellas y planetas.
Durante el estudio, los investigadores hicieron un descubrimiento importante: en el sistema estelar triple en formación hay tres grandes brazos espirales distribuidos en las estrellas tempranas (o protoestrellas). Los investigadores confirmaron que estos brazos espirales actúan como "líneas de corriente" que proporcionan material a las estrellas jóvenes, que crecen absorbiendo gas. Los hallazgos, publicados en The Astrophysical Journal, proporcionan información valiosa sobre el origen de banderas previamente desconocidas.
Si bien la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea se formaron en múltiples, a diferencia de nuestro Sol, comprender la formación de sistemas multiestelares es una tarea desafiante. "Existen diferentes modelos teóricos para explicar la formación de sistemas estelares múltiples, pero no se comprende completamente cómo exactamente las estrellas forman sistemas estelares múltiples", dijo Pei.
Un equipo global dirigido por el profesor Jeong-Eun Lee de la Universidad Nacional de Seúl utilizó un conjunto de radiotelescopios llamado Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) para estudiar el sistema de formación. Como teórico, Pei jugó un papel clave en la interpretación de datos de observación, vinculando los datos a modelos teóricos para inferir posibles mecanismos de formación.
Simulación de formación de estrellas múltiples mediante el superordenador "ATERUI". La película muestra que múltiples protoestrellas nacen en nubes filamentosas de gas turbulento, que excitan brazos espirales y perturban el gas circundante a medida que se mueven. Fuente: Tomaki Matsumoto, Takaaki Takeda, Proyecto 4D2U, NAOJ
El equipo de investigación, dirigido por el profesor Tomoaki Matsumoto de la Universidad de Hosei, realizó simulaciones por computadora para respaldar los datos de observación. Según Bae, descubrieron que las simulaciones coincidían muy bien con las observaciones, lo que sugiere que es probable que el marco teórico propuesto funcione según lo previsto.
"La mejor manera de probar un modelo teórico es observar la formación de múltiples", dijo Bae. De cara al futuro, el equipo ha presentado una propuesta para un programa de observación sistemática de sistemas estelares en formación. El programa tiene como objetivo identificar signos de interacciones dinámicas entre una estrella en formación y su entorno. "A través de este estudio, espero que podamos observar la formación de otros sistemas multiestelares y ver si este sistema estelar es una anomalía o la norma".
Los investigadores esperan determinar si sus observaciones son una anomalía o si los sistemas generalmente se forman a través de procesos similares, lo que impone importantes limitaciones a nuestra comprensión de la formación estelar. Al observar y simular con éxito las primeras etapas de la formación de múltiples estrellas, su trabajo abre nuevas vías para el estudio de la formación de estrellas y planetas.